La justicia federal dio un nuevo golpe en la investigación por supuestos sobornos en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). El juez Sebastián Casanello, junto al fiscal Franco Picardi, ordenó una serie de allanamientos simultáneos en las oficinas de la ANDIS y en la sede de la Droguería Suizo Argentina. Los investigadores buscan pruebas clave y documentación que fortalezcan el caso.
El operativo se enfoca en desentrañar la presunta red de corrupción que involucra a la cúpula de la entidad y que, según audios filtrados, salpica a figuras del círculo presidencial como Karina Milei y Eduardo "Lule" Menem. El objetivo de las requisas es determinar si la compra de medicamentos por parte del Estado incluyó el pago de coimas a cambio de contratos millonarios.
Audios clave y la defensa de Spagnuolo
La causa judicial se activó con la entrega de medio centenar de grabaciones, que fueron aportadas a la fiscalía por el periodista Mauro Federico. En su declaración, Federico explicó que recibió un pendrive con los audios, donde supuestamente el ex titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo, detalla un esquema de "retornos" y porcentajes que la droguería Suizo Argentina habría exigido a laboratorios. Estas ganancias ilícitas, según se desprende de la información, habrían sido destinadas a funcionarios del gobierno nacional.
La aparición de estas pruebas coincide con un movimiento estratégico de Spagnuolo, quien formalizó la designación de los abogados Ignacio Rada Schultze y Juan Aráoz de Lamadrid para que asuman su defensa. Mientras la justicia analiza el contenido de los audios, también avanza con el peritaje de los teléfonos secuestrados a los principales implicados, entre ellos el del propio Spagnuolo y el de los hermanos Jonathan y Emmanuel Kovalivker, directivos de la droguería.
En este punto, los investigadores se encuentran con un obstáculo: aunque lograron acceder al teléfono de Spagnuolo, descubrieron que algunos mensajes fueron borrados de forma selectiva. Este hallazgo levanta sospechas, ya que pone en duda la supuesta intención de colaboración del exfuncionario con la justicia. Mientras tanto, se esperan los resultados de los análisis de los otros celulares secuestrados para obtener más información que ayude a esclarecer el caso.
Esta nueva fase de allanamientos demuestra que la investigación no se detiene, a pesar de que una denuncia previa por hechos similares había sido archivada. La justicia ahora busca rastrear cada movimiento financiero y documental para confirmar si hubo sobreprecios que pudieran esconder el pago de sobornos.