Imagen
Liderada por el vecino Luis Otárola, la cruzada solidaria para recuperar la antigua transbordadora ya muestra resultados visibles. El proyecto no solo busca restaurar la estructura, sino transformar el predio en un espacio recreativo para toda la comunidad.

La balsa "La Gallega" —oficialmente conocida como la Transbordadora a Cable— está dejando atrás décadas de óxido y olvido. Tras quedar fuera de servicio en el año 2001 con la inauguración del puente que hoy une las orillas, esta reliquia histórica permaneció 25 años abandonada entre los yuyos. Hoy, gracias a la iniciativa del comerciante local Luis Otárola y el apoyo de los vecinos, la balsa luce cada día mejor.

Una restauración, pero también un espacio de encuentro

Imagen

Los trabajos de recuperación han avanzado a muy buen ritmo en los últimos meses. Las tareas no se limitan únicamente a la estructura de la balsa; también se está interviniendo el predio donde se encuentra ubicada. Actualmente, se están montando juegos infantiles, con el objetivo de convertir el lugar en un punto de encuentro para las familias de Las Perlas.

"Es una reliquia que no podía seguir abandonada", afirmó Otárola, quien lidera este esfuerzo colectivo para devolverle la dignidad a una pieza fundamental de la identidad local.

El sueño de un homenaje a los balseros

Imagen

Aunque todavía no hay una fecha definida para la inauguración oficial, el proyecto tiene un objetivo que va más allá de lo material. La intención de Luis es organizar un gran evento que logre reunir a los antiguos balseros, aquellos hombres que durante años operaron el cruce, para brindarles un merecido reconocimiento y homenaje por su trabajo.

La restauración de "La Gallega" representa un triunfo de la memoria sobre el olvido y demuestra cómo la voluntad de un vecino, respaldada por su comunidad, puede rescatar el patrimonio histórico y transformar el paisaje urbano para las futuras generaciones.