La imagen de Copernicus del 29 de mayo de 2026 muestra a Londres 16°C por encima de su media.
Los sensores satelitales Sentinel-3 detectaron anomalías térmicas inéditas en el Viejo Continente. Los especialistas advierten que este comportamiento meteorológico se replicará en el hemisferio sur para la temporada 2026-2027.

ImagenLos registros térmicos del hemisferio norte encendieron las alarmas de la comunidad científica internacional y trazan un preocupante panorama para el próximo verano en Sudamérica. Mediciones de la red satelital europea Copernicus confirmaron que Europa Occidental atraviesa un período de temperaturas extremas totalmente desfasadas de sus promedios históricos, un fenómeno que los expertos adjudican de forma directa al impacto del cambio climático.

De acuerdo con las lecturas de la misión satelital Sentinel-3 —plataforma puesta en órbita en 2018 bajo la coordinación de la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea para el monitoreo terrestre y oceánico—, las regiones del sur europeo ya alcanzaron picos de 40°C en un período donde el verano formal aún no comenzó.

El fenómeno presenta anomalías drásticas en ciudades como Londres, donde los termómetros quebraron sus marcas habituales de mayo (que promedian entre los 10°C y 19°C junto a regímenes de lluvias) para posicionarse por encima de los 35°C. El escenario de calor extremo forzó la activación de alertas severas en países como España, Italia, Alemania, Hungría y Suiza. Peter Thorne, especialista a cargo del Centro de Investigación Climática Icarus de la

Universidad de Maynooth, calificó la coyuntura como "increíblemente descabellada" y ratificó que las alteraciones atmosféricas actuales en Francia y el Reino Unido son una consecuencia inequívoca del calentamiento global.

ImagenEl efecto espejo: ¿Qué le espera a la Argentina en el verano 2026-2027?

Los científicos advierten que las dinámicas atmosféricas globales tienden a replicar estos patrones con una diferencia de seis meses entre hemisferios. Ante el constante incremento de la temperatura media del planeta, los especialistas anticipan que si la Argentina experimenta un "salto térmico" equivalente al registrado en Europa (unos 16°C por encima de los promedios normales), las regiones del centro y norte del territorio nacional podrían enfrentar jornadas sofocantes con marcas de entre 45°C y 48°C.

Las zonas geográficas identificadas con el mayor nivel de riesgo meteorológico son:

·Formosa, Chaco y Santiago del Estero.

·El norte de la provincia de Santa Fe y la región de Cuyo.

·La Patagonia, donde localidades cordilleranas como Bariloche podrían quebrar sus propios récords y rebasar los 35°C.

Historial de extremos y el factor de la fase climática

La proyección se sustenta en estadísticas locales del Servicio Meteorológico Nacional, las cuales demuestran que la frecuencia de las olas de calor en el país se triplicó desde la década de 1960. Entre los antecedentes más severos destaca la marca de 46.5°C registrada en Rivadavia (Salta) durante diciembre de 2023, y el evento de enero de 2022 en Buenos Aires, que encadenó más de una semana consecutiva por encima de los 35°C con picos de sensación térmica de 42.5°C.

A las puertas de la temporada invernal de 2026, la comunidad científica señala que el comportamiento definitivo del próximo verano dependerá de la evolución de las corrientes del Pacífico:

·Influencia de El Niño: Favorecería un patrón de calor húmedo concentrado en la región del Litoral.

·Influencia de La Niña: Extendería las olas de calor de características secas por más jornadas sobre la zona núcleo agrícola.

·Fase Neutra: De mantenerse el escenario neutral, el cambio climático pasará a ser el factor dominante del sistema, replicando de forma directa la matriz de inestabilidad térmica que hoy padece el continente europeo.