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Una serie de publicaciones virales en plataformas digitales y portales informativos generó fuertes repercusiones al denunciar un supuesto procedimiento de la Gendarmería Nacional en la provincia de Salta. Los mensajes aseguraban que la fuerza de seguridad había interceptado y frenado el ingreso al país de un micro de larga distancia proveniente de Bolivia, cuyos pasajeros eran mujeres embarazadas que presuntamente viajaban para realizar "turismo médico" y dar a luz en hospitales públicos argentinos. Sin embargo, el episodio nunca existió. Tanto los organismos oficiales como los análisis técnicos de las imágenes demostraron que se trata de un relato completamente falso apoyado en fotografías generadas mediante inteligencia artificial (IA).

Ante la masiva difusión del contenido, la propia Gendarmería Nacional utilizó su cuenta oficial en la red social X para desmentir categóricamente las versiones. A través de un comunicado institucional, la fuerza de seguridad aclaró que los datos replicados en medios de comunicación y entornos web sobre el presunto suceso policial en el norte del país constituyen una noticia falsa y un "relato inventado". En sintonía con este descargo, la Dirección Nacional de Fronteras e Hidrovías, dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, ratificó que no se registró ningún tipo de operativo con esas características ni hay indicios de que un evento similar haya tenido lugar en los pasos fronterizos.

Las "huellas" dactilares de la inteligencia artificial

La falsedad de la noticia quedó expuesta no solo por las desmentidas de las autoridades, sino también por las múltiples irregularidades anatómicas y físicas detectadas en las imágenes que acompañaban los posteos. Los analistas identificaron patrones recurrentes que delatan el uso de generadores de imágenes por software:

·Inconsistencias estructurales y de diseño: En una de las tomas, que recreaba el interior del vehículo con tres mujeres y dos uniformados, se observaron fallas lógicas como la numeración de los asientos en sentido inverso (de atrás hacia adelante), la disposición lateral de las butacas —completamente inusual para unidades de larga distancia— y distorsiones anatómicas notorias, como la fisonomía artificial en la mano de una de las personas retratadas.

·Detalles institucionales adulterados: El escudo visible en las gorras de los supuestos efectivos de seguridad difería drásticamente de los emblemas oficiales e insignias reglamentarias que utiliza la Gendarmería Nacional en sus gacetillas y uniformes reales.

·Texturas plásticas y falta de foco óptico: Otra de las postales mostraba a un grupo de mujeres abordando un colectivo con la inscripción "Flota Bolivia". Herramientas de software especializado en detección como Hive Moderation y SynthID Detector (desarrollado por Google) arrojaron un 99% de probabilidad de creación algorítmica. La imagen presentaba una textura "lavada" o excesivamente lisa en la piel, la vestimenta y el metal de la carrocería, perdiendo el grano natural de una fotografía tomada en exteriores bajo luz solar directa.

Anomalías en el fondo y elementos inconclusos

En una tercera fotografía que mostraba a dos mujeres frente a un gendarme, el procesado tecnológico volvió a fallar en la renderización de textos y planos secundarios. La inscripción en la espalda del uniforme del agente de primer plano aparecía incompleta y borrosa, mientras que los vehículos de fondo, las señales viales y las figuras de los oficiales de apoyo perdían definición de una forma que no se condice con el desenfoque óptico o bokeh que produce la lente de una cámara fotográfica real.

Finalmente, los verificadores confirmaron que la campaña de desinformación llegó al extremo de incluir piezas alteradas digitalmente donde figuraban imágenes creadas por IA del expresidente boliviano Evo Morales, con el claro objetivo de aumentar el impacto político y la viralización del contenido engañoso en las redes.