El presidente del Millonario rompió el silencio en ESPN y confirmó una profunda reestructuración del plantel para el segundo semestre. "Cortaremos una situación que no es sostenible", sentenció el mandatario.
El mundo River se sacudió este lunes tras las explosivas declaraciones de su presidente, Stefano Di Carlo. En una entrevista concedida a la señal de ESPN, el máximo dirigente de la institución de Núñez analizó el presente futbolístico y anticipó que el próximo mercado de pases histórico estará marcado por una depuración sin precedentes en el plantel profesional.
“He instruido al Director Deportivo, hemos tenido varias conversaciones en las que analizamos todo”, comenzó explicando el mandatario, quien detalló que la toma de decisiones se viene coordinando en una mesa de trabajo junto a Pablo Longoria, Enzo Francescoli y el cuerpo técnico. Minutos después, Di Carlo soltó un verdadero bombazo para el fútbol argentino: “Hemos decidido conjuntamente que van a salir en torno a 15 jugadores”.
El presidente enfatizó que la gestión de los futbolistas cambiará de raíz y ya no se priorizará el cumplimiento estricto de los contratos si el rendimiento no acompaña. "Hemos cambiado un formato que ha sido habitual en nosotros de esperar procesos y cumplir contratos. En algunos venderemos de la mejor manera y en otros peor de lo que compramos, asumiendo la pérdida", explicó con crudeza, añadiendo que el operativo de salidas comenzó de forma inmediata.
Los nombres de la limpieza: compras millonarias a pérdida y contratos altos
Aunque el presidente prefirió evitar los nombres propios, el plan de la dirigencia contempla distintas vías de salida (ventas, rescisiones y préstamos puntuales de juveniles) para reducir el presupuesto y buscar mayor jerarquía.
El nuevo criterio de gestión se refleja de manera nítida en varios casos emblemáticos de la actualidad del plantel:
Ventas asumiendo pérdidas financieras: Los casos más resonantes son los del colombiano Kevin Castaño (por quien se pagaron 14 millones de dólares y se irá por una cifra notablemente menor) y Maximiliano Salas (costó 8 millones de dólares y nunca logró asentarse).
Salidas con el pase en su poder: Para aliviar la masa salarial de contratos elevados y sin rodaje en este 2026, referentes como el chileno Paulo Díaz y el campeón del mundo Germán Pezzella podrían emigrar con el pase en su poder.
Bajos rendimientos: En la lista de salidas por performances que no cumplieron las expectativas aparecen Giuliano Galoppo, Lautaro Rivero, Fabricio Bustos e Ian Subiabre. Por su parte, Facundo Colidio también podría emigrar si se presenta una oferta económica importante.
Sin lugar en la consideración: Ezequiel Centurión (regresó de Independiente Rivadavia), Santiago Lencina y Maximiliano Meza saldrán tras un semestre con escaso protagonismo. Asimismo, Matías Galarza Fonda retornará de su préstamo en el Atlanta United de la MLS pero no será tenido en cuenta.
Casos especiales: El derecho a decidir
En un plano completamente diferente, la dirigencia de River asume que existen futbolistas que por su trayectoria e idolatría se han ganado el derecho a manejar sus propios tiempos. En este selecto grupo se encuentran el arquero Franco Armani y el mediocampista colombiano Juan Fernando Quintero, quienes evaluarán su futuro de manera personal antes de tomar una determinación sobre su continuidad en Núñez.
El objetivo final de esta masiva reestructuración, según las propias palabras de Di Carlo, es tajante: “Generar un equipo competitivo, con jerarquía, que se imponga en la cancha”.
