
La presentación de los activos del jefe de Gabinete ante la Oficina Anticorrupción (OA) encendió una fuerte polémica en el arco político. Los documentos presentados recientemente, lejos de disipar los cuestionamientos sobre su nivel de vida, agudizaron las críticas al revelar detalles desconocidos de sus finanzas personales.
De la documentación oficial se desprende que el funcionario posee una fortuna construida hace más de una década. Según se detalla, logró multiplicar sus fondos mediante inversiones en criptomonedas financiadas con "ahorros" de su etapa en el sector privado, consolidando un capital que se estima en un piso de medio millón de dólares.
Este trasfondo financiero contrasta con la percepción que tenían quienes lo frecuentaban antes de su llegada a la función pública en la gestión libertaria. Aunque no atravesaba privaciones, se lo identificaba con un pasar económico discreto, una realidad que difiere de la posterior adquisición de propiedades y de los costosos viajes realizados desde que asumió sus roles como vocero presidencial y luego como ministro coordinador; bienes que cobraron notoriedad pública pese a los intentos por mantenerlos fuera de la agenda mediática.
El archivo en las redes sociales expone contradicciones
El punto más llamativo de la investigación radica en las dificultades financieras que el propio Adorni manifestaba tener en momentos donde, de acuerdo a sus registros actuales, ya ostentaba una posición económica holgada. En una economía signada por la volatilidad, el funcionario llegó a admitir públicamente que se vio imposibilitado de cubrir costos operativos básicos de su vivienda.
El episodio quedó registrado el 23 de octubre de 2018. En aquella fecha, mientras su presentación ante la OA ubica un patrimonio ya dolarizado y millonario, el entonces analista económico recurrió a su cuenta de Twitter (hoy X) para relatar que la empresa distribuidora de energía le había suspendido el suministro eléctrico por morosidad.
En su descargo de aquel entonces, quien se desempeñaba como contador, periodista y docente en plena gestión de Mauricio Macri —período del cual también era crítico—, describió la situación apelando al dramatismo: “Hoy me cortaron la luz en casa. Supuse un ataque para silenciarme. Pensé que había sido para que callara. Temí por mi familia”, relató, sumando que llegó a confrontar con el personal del edificio antes de advertir la verdadera causa. El cierre de su mensaje de 2018 resumía el desenlace con una frase que hoy vuelve al centro de la escena: “Finalmente descubrí que me la habían cortado por falta de pago. Un papelón”.
