La sorpresa de la formulación de cargos a ex funcionarios del municipio de Plaza Huincul, fue Gabriela Gendana. Era concejal durante la gestión de Gustavo Suárez como intendente de la ciudad. Llegó a la banca integrando la lista oficial del MPN y era de extrema confianza del jefe comunal. Incluso, su pareja, Benjamín Juárez, era el secretario privado del intendente.
El caso es que, de cara a las elecciones municipales de 2.023, Suarez y Marga Yunes, iban por la reelección. Como es conocido, la Carta Orgánica obliga a quienes ocupan cargos políticos a pedir licencia. De esta manera, Gendana llegó a la intendencia de la ciudad.
En concreto, del 23 de junio al 23 de julio de 2.023, Gendana fue intendenta interina por la licencia electoral de Gustavo Suárez. Como es conocido, el período sobre el que se hace la denuncia, son los últimos 6 meses de la gestión. Dicho en otras palabras, 5 meses corresponden a Gustavo Suárez pero hay un mes con Gendana en el cargo.
Cuando Gendana ocupó el Ejecutivo, no fue una gestión decorativa. Este medio difundió en aquel momento, que Gendana firmó las recategorizaciones VIP de un grupo de empleados, entre los que estaba su pareja, que recibieron hasta 6 categorías de ascenso, en un hecho totalmente inusual que luego fue revertido.
Pero no sería solo por el tiempo que pasó en el sillón principal de la ciudad que recibiría la imputación, sino que, por ejemplo, habría gestionado algunos adelantos de fondos del ENIM y, además, habría recibido parte o algunos de los desembolsos cuestionados en la denuncia.
No obstante, habrá que esperar si es que se hace la formulación de cargos para tener una idea más precisa de su eventual responsabilidad, si es que la tiene, en los hechos que están siendo investigados por la justicia.
