En la antesala de la gran definición de la Copa del Mundo 2026, el cuerpo técnico y los referentes de la Selección Argentina comenzaron a palpitar el trascendental choque de este domingo frente a España, pactado para las 16:00 (hora argentina) en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Como parte de la agenda oficial previa al partido, Lionel Scaloni, Lionel Messi y Emiliano Martínez revolucionaron la ciudad de Nueva York al participar del Fanatics Fest, un multitudinario evento organizado por la FIFA donde fueron ovacionados por miles de hinchas albicelestes.

El trinomio argentino arribó al festival en helicóptero y, una vez sobre el escenario, el director técnico santafesino profundizó sobre los mecanismos del plantel para procesar la tensión de una final ecuménica. Al responder una consulta formulada por el tenista Novak Djokovic, Scaloni argumentó que la clave radica en aislarse del entorno mediático y recuperar la esencia lúdica de la niñez. "Nuestra mayor virtud es habernos forjado en contextos complejos. Hay que salir a la cancha a jugar a la pelota y divertirse sin reparar en las opiniones externas. La exigencia se coloca en un plano secundario porque el fútbol siempre da revancha; mañana volverá a salir el sol", reflexionó el entrenador mientras el público coreaba el nombre del capitán.

La mirada del capitán y el cruce generacional con Lamine Yamal

Por su parte, Lionel Messi refrendó las palabras del seleccionador y puntualizó que el disfrute y la competitividad sana han sido los motores de su carrera desde los inicios en los clubes de barrio. El astro rosarino aportó una visión formativa sobre la alta competencia: "Crecimos viviendo este deporte con una pasión absoluta. Asimilamos el contexto con naturalidad, entendiendo que el fútbol es una disciplina grupal donde el oponente también tiene virtudes y el éxito no está garantizado. A lo largo de los años descubrí que se experimentan más caídas que victorias, y ese aprendizaje fue vital para moldearme como deportista y como persona".

Durante el transcurso del panel, que incluyó un momento de fricción cuando los aficionados locales reprocharon la intervención del técnico español Luis de la Fuente, Messi se tomó unos minutos para analizar las cualidades de Lamine Yamal, la joven estrella ibérica de 19 años. El atacante de la Albiceleste no escatimó en elogios para el delantero del Barcelona: "Es un futbolista excepcional al que sigo de cerca por mi vínculo afectivo con la institución catalana. Tiene un porvenir brillante y la chance de hacer historia, aunque haremos todo lo posible para neutralizarlo en esta ocasión".

Asimismo, el diez calificó como una "verdadera ironía del destino" la viralización de la antigua postal fotográfica donde se lo retrata junto a Yamal cuando este era apenas un lactante. "Es increíble pensar que aquella imagen derivaría en que hoy nos estemos disputando una Copa del Mundo. Le deseo el mayor de los éxitos porque su crecimiento beneficia directamente al Barcelona, pero nuestra meta colectiva es contrarrestar tanto su juego como las variantes de una gran selección como la española", concluyó.

Mientras se desarrollaban estas actividades de promoción en Nueva York, el resto de la delegación argentina llevó a cabo su sesión inicial de entrenamientos en el búnker de Nueva Jersey, puliendo los últimos aspectos tácticos para intentar revalidar la corona mundial obtenida en Qatar 2022.