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Un nuevo relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) advierte sobre la persistente fragilidad del empleo en Argentina. Según el área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL), el trabajo asalariado registrado encadenó su noveno mes de retroceso, acumulando una baja de 206.000 empleos desde finales de 2023.

ImagenMapa de la desocupación sectorial

El informe, bajo la dirección de Roxana Maurizio y Luis Beccaria, destaca que la caída no discrimina escalas, afectando tanto a multinacionales como a pymes.

·Industria y Comercio: Se consolidan como los motores de la pérdida de puestos, reflejando directamente el enfriamiento del consumo y la producción.

·La paradoja minera: A pesar de registrar mayores niveles de actividad, el sector minero ya suma 19 meses de destrucción neta de empleo.

·Construcción: Presenta un leve alivio, con su segundo mes de crecimiento tras un 2025 marcado por la parálisis.

·Geografía del empleo: El impacto fue dispar. Mientras Tierra del Fuego lideró las caídas (-3,2%), provincias ligadas a la energía como Neuquén (+1,2%) y Río Negro (+0,9%) mostraron brotes verdes.

Por volumen, la CABA fue la que más aportó a la estadística negativa, perdiendo 4.000 puestos en el último mes.

El colapso del Salario Mínimo (SMVM)

El análisis del poder adquisitivo revela un escenario crítico para los ingresos. El Salario Mínimo, Vital y Móvil ha sufrido una degradación histórica:

·Retroceso histórico: Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, el valor real del salario mínimo se desplomó un 39%.

·Comparativa crítica: El poder de compra actual se sitúa por debajo de los niveles registrados en 2001, previo al fin de la convertibilidad. Respecto al pico máximo de la serie (septiembre de 2011), el sueldo mínimo hoy representa apenas un tercio de aquel valor.

·Sector público vs. privado: La inflación sigue ganando la carrera. Desde el cambio de gestión a finales de 2023, los estatales perdieron un 17,9% de capacidad de compra, mientras que los privados sufrieron una merma del 2,3%.

Perspectiva de largo plazo

La actual tendencia ha llevado el stock de trabajadores formales a niveles de junio de 2022, borrando el crecimiento de los últimos años. La contracción del mercado laboral se manifiesta así como un proceso estructural que, sumado a la inflación, deja a los trabajadores en una situación de vulnerabilidad similar a las crisis más profundas de las últimas décadas en el país.