La memoria de la máxima referente del folklore argentino se encuentra en el centro de una fuerte disputa institucional tras los agravios vertidos por Enzo Ferreira, actual coordinador de la emisora estatal en la provincia norteña. A través de una carta abierta, los familiares de la artista calificaron como "incompatible" la permanencia del funcionario en su cargo, especialmente considerando que la propia radio lleva el nombre de la cantautora.
El conflicto estalló luego de que trascendieran expresiones despectivas de Ferreira, quien se refirió a la figura de Mercedes Sosa con términos agresivos vinculados a su físico y su ideología política, llamandola "cáncer" y "gorda comunista".
Ante este escenario, el círculo íntimo de "La Negra" decidió romper el silencio, no para entrar en una espiral de confrontación digital, sino para marcar una postura ética sobre la responsabilidad de quienes ocupan funciones públicas.
En el documento difundido, la familia sostiene que la trayectoria de Sosa no requiere de defensas ante ataques que consideran "pasajeros", pero subrayan que es un agravio institucional que quien desprestigia su figura esté al frente de un medio de comunicación que debería honrar su legado. "La mejor respuesta es la construcción cultural", señalaron, diferenciando la "voz eterna" de la artista frente al "ruido de las redes".
El pedido de renuncia cuenta con un amplio respaldo en sectores culturales que ven en las declaraciones del funcionario un ataque directo al patrimonio simbólico del país.
Para los allegados a la cantante, la permanencia de Ferreira en Radio Nacional Tucumán representa una contradicción flagrante que hiere la dignidad y la paz que la artista pregonó a lo largo de su carrera.
Mientras el repudio social crece, el texto concluye invitando a la comunidad a reencontrarse con la obra de la tucumana, recordándoles que su figura trasciende cualquier agresión coyuntural y permanece arraigada en la identidad de la tierra argentina.
