Imagen
Lo que debía ser una jornada de formación y deporte en el predio del Club Maronese terminó en una situación de extrema alarma. Durante un encuentro entre las categorías 2010 de los clubes Pacífico y La Esperanza, la atmósfera competitiva se vio empañada por un reporte que ha conmocionado a la comunidad deportiva local: la presunta presencia de un arma de fuego en manos de un menor.

ImagenEl detonante: del roce físico a la amenaza

El ambiente durante el cotejo ya mostraba señales de hostilidad inusual para una categoría infantil. Según los testimonios recolectados:

Hostilidad en cancha: El partido estuvo marcado por roces excesivos y discusiones entre los jugadores, lo que coloquialmente se describió como un clima "picado".

El hallazgo: El momento crítico ocurrió al finalizar el encuentro, en el sector de estacionamiento. Un padre que se disponía a retirar su vehículo denunció haber visto a uno de los adolescentes con un arma de fuego oculta en su cintura mientras se cambiaba la indumentaria deportiva.

Vacío de control y seguridad

El episodio ha dejado al descubierto la fragilidad de los operativos de seguridad en eventos de ligas formativas:

Falta de intervención inmediata: Hasta el cierre de los reportes, no se registró una actuación policial en el momento del hecho ni una confirmación oficial por parte de las fuerzas de seguridad.

Interrogante institucional: La situación plantea una duda urgente sobre la capacidad de los clubes y la liga para supervisar el ingreso y egreso de personas (y objetos peligrosos) a predios donde circulan cientos de niños.