Lo que comenzó como un operativo de seguridad rutinario en la provincia de Córdoba terminó en una escena inverosímil que quedó registrada por las cámaras de la fuerza policial.
Durante un control sobre la ruta provincial E-55, efectivos de la Policía Caminera interceptaron un vehículo donde, además de los pasajeros permitidos, oculto en el compartimento de carga, viajaba un hombre que intentó justificar su situación con una respuesta que desconcertó a los uniformados.
El episodio tuvo lugar en el kilómetro 4 de la mencionada traza, en el marco de los rastrillajes que se llevaban adelante por la desaparición de un joven en la zona de Mina Clavero. Al detener la marcha de un Toyota Corona blanco en el que circulaban cinco personas, los agentes procedieron a una inspección más profunda del rodado. Al abrir el baúl, se encontraron con un sexto ocupante acurrucado en el interior.
Ante la irónica consulta de los efectivos sobre su comodidad en un espacio tan reducido y peligroso, el sujeto salió por sus propios medios y se limitó a contestar que se había quedado dormido. La insólita explicación no evitó la dura advertencia de las autoridades, quienes remarcaron el riesgo letal que implica viajar en esas condiciones: ante un eventual choque o vuelco, las probabilidades de asfixia o lesiones fatales son casi totales.
El procedimiento concluyó con el inicio de un sumario por infracción a la Ley Provincial de Tránsito 8560. El acta labrada se encuadró específicamente en el incumplimiento de las normas de seguridad y el exceso de pasajeros permitidos para el modelo del vehículo. Aunque no se trascendieron las identidades de los involucrados, el hecho quedó como un ejemplo extremo de las imprudencias que se detectan a diario en las rutas del interior del país.
