Lo que comenzó como una rutina habitual de madrugada para Walter Guillermo estuvo a punto de convertirse en tragedia. El trabajador, que se desempeña en una panadería del barrio La Sirena, fue protagonista de un milagro el pasado domingo a las 5:30 de la mañana, cuando un vehículo fuera de control irrumpió en la escena de su trabajo.
El hecho tuvo lugar en la calle Beltrán al 1500. Guillermo se encontraba cargando su camioneta para el reparto diario y acababa de recoger la última bandeja de facturas cuando el estruendo de un choque múltiple rompió el silencio de la mañana.
Un automóvil, cuyo conductor admitió haberse quedado dormido, impactó inicialmente contra un coche estacionado. La inercia del choque desvió al rodado, que terminó embistiendo a un Fiat Uno ubicado a centímetros de donde el panadero realizaba sus tareas. El golpe fue de tal magnitud que el vehículo estacionado se desplazó varios metros, quedando frenado justo al lado del trabajador.
En declaraciones a AM Cumbre 1400, Guillermo confesó que el shock del momento le impidió dimensionar el peligro real de inmediato. Solo tras revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad pudo observar cómo la trayectoria de los hierros retorcidos lo perdonó por escaso margen.
Si bien él resultó ileso, su herramienta de trabajo no tuvo la misma suerte: el impacto dañó seriamente una de las puertas y la óptica del vehículo de carga. La policía intervino en el lugar para realizar los test y pericias correspondientes al conductor que provocó el desastre.
Más allá del episodio particular, el accidente encendió nuevamente las alarmas en el barrio La Sirena. Vecinos y comerciantes de la calle Beltrán denunciaron que el sector se ha convertido en una pista de alta velocidad.
Ante la recurrencia de estos hechos, Guillermo y los residentes de la zona elevaron un pedido urgente a las autoridades municipales solicitan reductores de velocidad o medidas de control. Advierten que, de no mediar intervención, el próximo incidente podría no terminar en un "milagro".
