La diputada nacional desembarcó en Rosario con una agenda marcada por el diálogo con diversos sectores del peronismo y fuerzas emergentes. Apuesta a construir una alternativa política que logre capitalizar el desencanto social actual.
Lejos de una visita protocolar, el paso de Natalia de la Sota por la provincia de Santa Fe se lee como un movimiento de piezas clave en el escenario político nacional. La legisladora cordobesa busca tender puentes fuera de su provincia natal, con el objetivo de estructurar una plataforma de oposición sólida de cara a los próximos turnos electorales.
Una mesa con diversidad política
La estrategia de De la Sota en Rosario se destacó por la transversalidad. La diputada no solo buscó el respaldo del peronismo tradicional, sino que integró a sectores con perfiles técnicos y territoriales:
Diego Giuliano: El exministro de Transporte representa el nexo con el Frente Renovador y la experiencia en la gestión pública nacional.
Pablo Corsalini: El intendente de Pérez aporta la visión del "territorialismo" y la gestión directa en los municipios, fundamental para cualquier armado federal.
Caren Tepp: La participación de la referente de Ciudad Futura fue el dato más llamativo, evidenciando la intención de De la Sota de dialogar con fuerzas por fuera de las estructuras partidarias clásicas bajo una agenda de renovación.
De los nombres a los proyectos
Durante su estadía, la legisladora visitó el polo educativo Tecnolagos en General Lagos, subrayando su interés en la innovación y la educación como ejes de gestión. En declaraciones mediáticas, De la Sota enfatizó la necesidad de cambiar el foco del debate político:
"Debemos empezar a discutir proyectos y no solo nombres. Es necesario definir qué modelo de país propondremos a una sociedad que hoy está dolida y frustrada".
El respaldo de los cuadros técnicos
El cierre de su actividad tuvo lugar en el Centro Cultural Mística, bajo el ala de la organización QTP (Cuadros Técnicos y Profesionales). Este espacio, junto a la agrupación cordobesa Sean Eternos, constituye el motor del proyecto "delasotista".
Ambas organizaciones comparten una base de militancia universitaria y técnica que busca "oxigenar" la política tradicional. La intención declarada es clara: construir desde el interior del país una propuesta con visión federal que dispute el sentido común y logre ofrecer una salida a la "desesperanza" que perciben en la ciudadanía.
