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Apenas nueve días después de que entrara en vigor la tregua el pasado 17 de abril, la frágil calma en el sur del Líbano se vio interrumpida por una nueva ofensiva aérea de Israel. El foco del ataque fue la localidad de Kfar Tibnit, que fue blanco de aviones de combate luego de que el ejército israelí emitiera órdenes de evacuación para siete zonas específicas de la región.

Según reportes de la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANI), el bombardeo dejó víctimas, aunque las tareas de rescate se ven dificultadas por el estado crítico de la infraestructura local tras semanas de enfrentamientos.
Justificaciones y acusaciones cruzadas

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue categórico al defender la reanudación de las operaciones militares. Durante su balance ante el consejo de ministros, sostuvo que Hezbolá está utilizando el alto el fuego para rearmarse y planificar nuevos ataques. "Las violaciones de Hezbolá desmantelan de hecho el acuerdo", sentenció el mandatario, ratificando que Israel actuará de forma preventiva ante cualquier movimiento que considere una amenaza para su frontera.

Por su parte, las autoridades del Líbano y observadores de la ONU han calificado estas incursiones como una violación directa a la soberanía nacional y a los principios de proporcionalidad, señalando que los ataques en áreas civiles profundizan la crisis humanitaria.
Puntos clave del escenario actual:

Zona de exclusión: Las tropas terrestres israelíes mantienen el control sobre un corredor de seguridad denominado "línea amarilla", impidiendo el regreso de los desplazados a sus hogares.

Advertencia militar: El ejército libanés ha instado a los ciudadanos a no retornar aún a las zonas del sur debido al alto riesgo de quedar atrapados en nuevos enfrentamientos.

Contexto regional: La inestabilidad en el Líbano se produce en un marco global complejo, que incluye el reciente atentado contra Donald Trump en Washington y los intentos diplomáticos por evitar una escalada directa entre Irán e Israel.

Una tregua en la cuerda floja

El conflicto, que ya ha dejado un saldo de más de 2.500 fallecidos en territorio libanés, se encuentra en una etapa de "paz armada". Mientras la comunidad internacional busca apuntalar el cese de hostilidades, para las miles de familias desplazadas en el sur del Líbano, la normalidad sigue pareciendo un objetivo lejano frente al sonido constante de los misiles y las nuevas órdenes de evacuación.