En un escenario de creciente incertidumbre política, el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal) denunció la existencia de maniobras para desplazar a la actual conducción del Partido Justicialista (PJ). Según el legislador, sectores minoritarios buscarían la intervención judicial de la estructura partidaria para allanar el camino a una figura ajena a la política tradicional: el pastor evangélico Dante Gebel.
Rumores de intervención y "outsiders"
Pichetto señaló que estos movimientos estarían siendo impulsados por "algún gobernador del norte" con el objetivo de poner el aparato partidario a disposición de un proyecto con tintes religiosos. "No hay ningún fundamento para que el partido sea intervenido; tiene sus autoridades y su congreso en funciones", advirtió el diputado, quien también manifestó su rechazo personal a participar en construcciones políticas que mezclen la fe con la gestión pública.
La situación del PJ es compleja: actualmente es presidido por Cristina Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria tras la confirmación de su condena en la causa Vialidad. Su exclusión del padrón electoral y la imposibilidad de mantener su afiliación han alimentado los cuestionamientos internos sobre la acefalía o la necesidad de una renovación en la cúpula.
El factor Dante Gebel
Dante Gebel, radicado en Estados Unidos y líder de la congregación River Church, ha comenzado a sonar con fuerza en el tablero electoral argentino. Su reciente gira con el espectáculo titulado "PresiDante" y sus vínculos con mandatarios como Nayib Bukele han reforzado la idea de un salto a la arena política para 2027.
·Sustento político: El espacio "Consolidación Argentina", conformado por exintegrantes de fuerzas libertarias, sindicalistas y deportistas, ya realizó actos en el Gran Buenos Aires impulsando su figura.
·La postura del pastor: Aunque Gebel asegura estar "cómodo" en el exterior, recientemente evitó descartar una candidatura presidencial. Bajo la premisa de que "la gente buena no debe omitir su participación", el comunicador dejó la puerta abierta a una postulación basada en la integridad y la renovación ética.
Un territorio en disputa
La advertencia de Pichetto pone de relieve la tensión entre el peronismo territorial y la irrupción de fenómenos que buscan capitalizar el descontento social mediante discursos no tradicionales. Para el experimentado legislador, la llegada de un "outsider" bajo el paraguas de una intervención judicial representaría una anomalía en la vida institucional del partido más grande del país.
