En las próximas horas, la gestión nacional profundizaría la reestructuración de la Secretaría de Trabajo, bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano, mediante un plan que contempla el cierre de sus delegaciones en el interior y la desvinculación de aproximadamente 1.600 empleados. La medida busca reducir la estructura de la cartera y centralizar funciones administrativas.
El rol de las agencias afectadas
Las agencias territoriales constituyen la presencia federal del organismo, con sedes distribuidas en todas las provincias del país. Sus funciones principales incluyen:
·Asistencia directa: Orientación técnica para trabajadores y empleadores en territorio.
·Gestión de trámites: Recepción y procesamiento de documentación para cooperativas, sindicatos y actores del sector productivo.
·Cobertura regional: Facilitar el acceso a programas de empleo y fiscalización sin necesidad de trasladarse a la Ciudad de Buenos Aires.
La noticia ha generado una respuesta inmediata por parte de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE). El sindicato, encabezado por Rodolfo Aguiar, se declaró en "alerta máxima" ante lo que consideran un vaciamiento estructural del área de Trabajo, actualmente a cargo de Julio Cordero.
Desde el sector gremial denuncian que estos despidos masivos y el cierre de bocas de atención no solo afectan la estabilidad laboral de las familias damnificadas, sino que también dejan sin herramientas de mediación y asistencia a miles de ciudadanos en las provincias.
Este movimiento se inscribe en la política de reducción del gasto público y simplificación del Estado que impulsa el Ejecutivo. Según fuentes del sector, el objetivo es eliminar capas intermedias de la administración para alcanzar el equilibrio fiscal, aunque la implementación en el área laboral genera incertidumbre sobre cómo se garantizará el cumplimiento de las normativas de trabajo en las zonas más alejadas de la capital.
