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En un golpe decisivo al microtráfico en la capital provincial, la justicia neuquina condenó este jueves a cuatro mujeres que operaban un complejo sistema de venta de estupefacientes en el barrio La Sirena. El punto de expendio, ubicado estratégicamente frente a la Ciudad Deportiva, funcionaba con un esquema de turnos rotativos y seguridad interna, logrando recaudar cifras millonarias en pocos meses.


Una organización empresarial del delito

La investigación, liderada por la fiscal Eugenia Titanti, reveló que entre octubre y diciembre de 2025, la vivienda de la calle Bernardo Houssay se transformó en un centro de distribución liderado por Araceli López Michel. La magnitud del negocio quedó al descubierto tras los peritajes financieros: solo durante 2025, la cabecilla recibió transferencias por más de $112 millones en billeteras virtuales.

Durante los allanamientos, las fuerzas de seguridad secuestraron más de 4 millones de pesos y 3.500 dólares en efectivo, además de cocaína fraccionada, balanzas de precisión y teléfonos celulares. La policía logró documentar al menos 129 maniobras de "pasamanos" en las inmediaciones del predio deportivo.
Condenas y multas de alto impacto

El juez de garantías Juan Guaita homologó el acuerdo de juicio abreviado, imponiendo castigos que incluyen penas de prisión y multas que suman un total de 24 millones de pesos:

Araceli López Michel: Condenada a 6 años de prisión efectiva (bajo modalidad domiciliaria por tener una hija menor de 5 años) y una multa de $12.000.000. Fue declarada reincidente.

Brisa Milagros Pailos: Recibió una pena de 3 años de prisión condicional y una multa de $4.800.000, agravada por la tenencia ilegal de un arma de guerra.

Ainara Pailos y Yamila Montes Caram: Condenadas a 3 años de prisión condicional y multas de $3.600.000 cada una.

Recuperación del espacio público

Un dato relevante de la resolución es la situación del inmueble utilizado para el delito. La vivienda permanece clausurada y la justicia prorrogó esta medida por seis meses más. El objetivo final es gestionar la restitución del terreno al Estado nacional, su titular original, para evitar que vuelva a ser utilizado como "búnker".

El caso fue caratulado como comercio de estupefacientes doblemente agravado, debido a la organización de tres o más personas y la cercanía inmediata a un recinto donde se realizan actividades deportivas y sociales.