En un procedimiento realizado por la Gendarmería Nacional en plena zona cordillerana, se desbarató una maniobra de traslado de mercadería ilegal valuada en 75 millones de pesos. El caso cobró relevancia institucional al confirmarse que un miembro activo de la propia fuerza de seguridad formaba parte del grupo que transportaba el cargamento.
El operativo en la "Curva del Tiempo"
El hecho ocurrió durante la madrugada en el kilómetro 1204 de la Ruta Nacional 7, cerca de Punta de Vacas. Una patrulla detectó dos utilitarios Mercedes Benz estacionados en la banquina en una actitud sospechosa, realizando lo que parecía ser un traspaso de bultos entre ambos vehículos.
Al iniciar la inspección, los uniformados hallaron una gran cantidad de artículos de origen extranjero —principalmente indumentaria, cosméticos y productos de limpieza— sin el correspondiente aval aduanero. La mercadería estaba ingeniosamente oculta en:
·El compartimento del motor.
·El interior de la rueda de auxilio.
·Sectores laterales del habitáculo de los rodados.
Los involucrados y la conexión oficial
Nueve personas (cinco mujeres y cuatro hombres) fueron interceptadas. La investigación detectó una inconsistencia clave: mientras algunos ocupantes registraban un ingreso legal desde Chile ese mismo día, otros —incluido el gendarme— no tenían salida del país registrada en esa jornada, lo que sugiere una coordinación previa para el transporte de la carga en territorio argentino.
Además de la mercadería, la Justicia secuestró:
·10 teléfonos celulares para peritajes comunicacionales.
·Dinero en efectivo: más de 7.000 euros, pesos argentinos y pesos chilenos.
·Ambos vehículos utilitarios.
Resolución de la Justicia Federal
La causa, bajo la órbita de la jueza María Paula Marisi y el juez Marcelo Garnica, fue caratulada como tentativa de contrabando agravado, calificación que responde tanto a la cantidad de participantes (más de tres) como a la presencia de un funcionario público de una fuerza de seguridad.
En la audiencia de formalización, se dictaminó:
Imputación general: Los nueve involucrados quedaron sujetos al proceso penal.
Libertad supeditada: La mayoría de los acusados recuperó la libertad mientras avanza la instrucción.
Arresto domiciliario: El gendarme implicado es el único que permanece bajo detención domiciliaria. Los investigadores sospechan que no se trató de un evento aislado, dado que existen registros de viajes previos del uniformado a Chile junto a otra de las imputadas.
