Imagen

El material estupefaciente fue localizado durante una inspección de rutina en la sede de Avenida Galicia. Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que no existían actas que respaldaran la tenencia de la sustancia.

SANTA FE – Una grave irregularidad interna sacude a la fuerza policial santafesina. El Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia dispuso el desplazamiento inmediato de cinco efectivos del Comando Radioeléctrico de la capital, luego de que se encontraran envoltorios de cocaína y marihuana ocultos dentro de una unidad móvil oficial.
El hallazgo: Un control que expuso la falta

El episodio, que se conoció en las últimas horas, tuvo lugar el pasado viernes durante un procedimiento de verificación estándar. Según explicó Sebastián Montenotte, subsecretario de Análisis Criminal, la droga fue detectada en el momento del cambio de guardia en la base ubicada en Avenida Galicia al 2.300.

"Cada vez que un vehículo ingresa, un encargado lo verifica para ponerlo en condiciones. Fue en ese control donde se halló el material", detalló el funcionario. La alarma se encendió de inmediato al constatar que no existía ningún acta de procedimiento ni documentación que justificara la presencia de los estupefacientes dentro del patrullero, lo que descarta la posibilidad de que se tratara de un secuestro reciente legalmente registrado.
Investigación judicial y administrativa

Ante la evidencia, se dio intervención a la Fiscalía y al personal de la PDI (Policía de Investigaciones), quienes confirmaron la naturaleza de las sustancias. La investigación ahora busca determinar:

Responsabilidades individuales: Cuál fue el rol de cada uno de los cinco agentes separados en la cadena de custodia de la unidad.

Origen y destino: Por qué el material no fue reportado y cuál era la finalidad de mantenerlo dentro del móvil sin registro oficial.

“Se separó de sus funciones a los involucrados mientras se establecen las responsabilidades penales”, aseguró Montenotte, subrayando que se tomarán medidas drásticas si se comprueba que el accionar de los efectivos constituye un delito. Por el momento, el caso se maneja con estricto celo investigativo para evitar filtraciones que entorpezcan el avance de la causa.