El accionar coordinado de una organización criminal quedó registrado por las cámaras de seguridad de un frigorífico, donde un grupo de delincuentes logró sustraer 50 millones de pesos en un operativo que duró apenas 75 segundos.


La secuencia del robo evidenció un nivel de planificación inusual, con al menos cuatro sujetos encapuchados que ingresaron al establecimiento con roles perfectamente distribuidos.


Mientras dos de ellos se posicionaron estratégicamente para controlar los accesos al galpón y garantizar que nadie pudiera entrar o salir, los restantes se dirigieron sin dudar hacia las oficinas administrativas para concretar el golpe.

La irrupción en el sector de administración fue violenta y directa, iniciándose cuando uno de los asaltantes derribó la puerta de una patada.

Bajo la amenaza constante de armas de fuego, los empleados fueron acorralados mientras los delincuentes exigían la entrega de dos cajas específicas que contenían el efectivo.

La celeridad del ataque y el conocimiento exacto de la ubicación del dinero reforzaron la teoría de los investigadores sobre la existencia de un informante que habría entregado datos logísticos desde el interior de la empresa de productos ganaderos.

La investigación posterior derivó en la captura de tres sospechosos, entre los cuales destaca un sargento de la policía en actividad, lo que confirma la peligrosidad y el acceso a recursos de esta banda dedicada a asaltar establecimientos mayoristas y financieras en la zona de Quilmes.

Las pesquisas determinaron que los acusados utilizaban una táctica de recambio de vehículos para evadir los rastreos policiales tras cada hecho.

Actualmente, los detenidos enfrentan cargos por robo agravado, mientras la justicia continúa trabajando para identificar al resto de los integrantes de la organización que aún permanecen prófugos.