A través de un exhaustivo proceso de análisis genético y restos óseos, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró restituir la identidad de seis personas que fueron víctimas del terrorismo de Estado en Córdoba. El hallazgo, confirmado por la agrupación H.I.J.O.S. Córdoba, representa un hito en la reconstrucción del pasado reciente y el cierre de décadas de incertidumbre para sus familias.
Los perfiles de los identificados
La labor forense permitió poner nombre y apellido a historias de vida que fueron truncadas durante los años más oscuros de la última dictadura militar:
·Eduardo Jorge Valverde Suárez: Abogado de origen mendocino, fue un activo defensor de presos políticos y delegado universitario en Córdoba. Fue capturado por fuerzas de la Fuerza Aérea tras el golpe de 1976.
·Raúl Oscar Ceballos Canton: Joven cordobés de 23 años, operario en la planta de FIAT Materfer y estudiante de Ingeniería. Militante de Montoneros, fue secuestrado en su domicilio del barrio Altamira en agosto de 1976.
·Oscar Reyes: Obrero bonaerense radicado en Córdoba, padre de cinco hijos y militante del Partido Comunista. Su secuestro ocurrió en la vía pública en octubre de 1977.
·Ramiro Bustillo: Estudiante de 27 años y también integrante del Partido Comunista. Fue víctima del despliegue represivo comandado por Luciano Benjamín Menéndez en octubre de 1977.
·Mario Alberto Nívoli: Técnico electricista y referente de la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Fue arrebatado de su hogar en barrio General Paz frente a sus seres queridos en febrero de 1977.
·Las mellizas Carranza (Adriana o Cecilia): Un hallazgo dental clave permitió confirmar la identidad de una de las hermanas. Ambas habían sido secuestradas en mayo de 1976 durante un operativo del Ejército en la pensión donde residían.
El valor del hallazgo arqueológico y genético
El trabajo del EAAF en el predio de La Perla —uno de los centros de detención y exterminio más grandes del interior del país— continúa siendo fundamental para la Justicia. Las identificaciones no solo aportan pruebas materiales para las causas de lesa humanidad en curso, sino que consolidan el compromiso social con las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.
"Cada nombre recuperado es un triunfo frente al olvido y un paso más en la reparación histórica de nuestra sociedad", señalaron desde los organismos de derechos humanos locales tras conocerse los resultados periciales.
