Un hombre de aproximadamente 50 años, identificado por las iniciales J.C.M., se encuentra internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Castro Rendón con quemaduras de tercer grado. El incidente ocurrió el pasado jueves por la tarde en la dependencia policial ubicada en la intersección de Antártida Argentina y Manuel Rodríguez, bajo circunstancias que exponen graves denuncias por maltratos previos.
Según el testimonio de su abogado, Lucas Dumigual, el detenido atravesaba condiciones de encierro extremas antes del siniestro. J.C.M. habría denunciado que el personal policial le negaba el acceso a agua potable y que se encontraba alojado en el "buzón", un espacio reducido no habilitado para el alojamiento prolongado y frecuentemente utilizado como celda de castigo.
Ante la falta de respuesta a su pedido de traslado y tras haber sufrido presuntas agresiones físicas por parte de los efectivos, el hombre habría iniciado el foco ígneo en su colchón utilizando un cigarrillo. El fuego se propagó rápidamente, provocándole lesiones que hoy lo mantienen entre la vida y la muerte. Hasta el momento, la Policía de Neuquén ha mantenido un hermético silencio sobre lo sucedido.
La situación procesal de J.C.M. había dado un giro drástico en los últimos días. Originalmente, el hombre cumplía una prisión domiciliaria en el marco de una causa por tentativa de homicidio, tras haber apuñalado a un amigo durante una discusión meses atrás. A pesar de que se evaluaba un sobreseimiento por un posible acuerdo de reparación con la víctima, la medida fue revocada la semana pasada.
El detonante de su regreso a una celda común fue un operativo de la Fiscalía de Robos y Hurtos. Las autoridades constataron que J.C.M. no solo violaba el arresto domiciliario, sino que circulaba en una camioneta robada.
Tras su última captura, la asistente letrada Nadia Pérez le formuló cargos por encubrimiento. La investigación lo señala como presunto integrante de una organización delictiva dedicada a cometer robos de pertenencias en vehículos utilizando inhibidores de señal.
A pesar de este reciente prontuario vinculado a delitos contra la propiedad, sus antecedentes previos solo registraban una condena en suspenso por un hurto menor. Ahora, mientras la justicia intenta determinar las responsabilidades del personal policial de la Comisaría Tercera en el manejo del incidente, J.C.M. lucha por su supervivencia bajo asistencia respiratoria.
