El escenario económico actual en Argentina presenta una encrucijada para el sector manufacturero, donde la combinación de un tipo de cambio estable y una inflación persistente ha encarecido la producción local en términos de moneda extranjera. Mientras el Gobierno se enfoca en el ajuste fiscal y la apreciación cambiaria para frenar los precios, la industria enfrenta una pérdida de competitividad que ya se traduce en el cierre de miles de establecimientos.
El salto de los costos en dólares
La estabilidad nominal del dólar, lejos de ser un beneficio, se ha convertido en una presión para las pequeñas y medianas empresas industriales:
·Incremento trimestral: Durante el primer trimestre de 2026, los costos industriales en dólares aumentaron un 11,4%.
·Comparativa histórica: Este es el incremento más fuerte desde el primer trimestre de 2024, cuando la devaluación inicial llevó los costos a una suba del 38%.
·Efecto "pinza": A diferencia de años anteriores, los costos suben mientras los precios de venta final se mantienen estancados o en descenso debido a la caída del consumo interno.
El fin del alivio energético y el peso de los insumos
El sector ya no cuenta con el "ancla" de los precios bajos de la energía que funcionó anteriormente. El impacto de los conflictos internacionales en el precio del petróleo y la recomposición de tarifas locales han golpeado la estructura de gastos de las fábricas:
·Energía y gas: Este componente específico en la estructura de costos industriales saltó un 14,6% en dólares solo en el primer trimestre de este año.
·Insumos básicos: Los materiales necesarios para la producción registraron un alza del 10,4% en moneda dura.
·Sectores afectados: Incluso las industrias basadas en recursos naturales, habitualmente más resistentes, sufrieron un encarecimiento del 13%.
Desindustrialización y caída de márgenes
La imposibilidad de trasladar los costos a los precios finales, sumada a la apertura comercial, está provocando un deterioro profundo en el entramado productivo:
·Cierre de empresas: Desde diciembre de 2023, se contabiliza el cierre de más de 24.000 compañías en todo el país.
·Casos críticos: Se destacan situaciones como la quiebra de SanCor y el cese de operaciones de FAPA, la única fabricante local de aisladores eléctricos, tras la suspensión de medidas antidumping por parte del Estado.
·Déficit turístico: Como contrapartida al encarecimiento de la industria nacional, el turismo emisivo generó un déficit récord de u$s7.221 millones.
Ante este panorama, los referentes industriales alertan sobre una falta de políticas de apoyo para la reconversión y advierten que, mientras el mundo tiende a proteger sus cadenas críticas, Argentina avanza hacia una desprotección que compromete la inversión y el empleo a largo plazo.
