El fabricante de calzado deportivo Dass, que produce para marcas líderes como Adidas y Nike, atraviesa un proceso de fuerte contracción en sus operaciones en Argentina. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la empresa ha reducido su nómina en 957 trabajadores debido a la caída de pedidos y la apertura de importaciones.
Reducción de la planta de Eldorado
La situación en la unidad de Eldorado, Misiones, es crítica ante la falta de actividad y pedidos:
·Retiros voluntarios: La empresa abrió un cupo para 50 personas, ofreciendo el 100% de la indemnización en un solo pago bajo la normativa legal previa.
·Nómina remanente: De concretarse estos retiros, la planta pasará de tener 230 empleados actuales a solo 180.
·Contexto histórico: Esta fábrica llegó a emplear a 1.500 personas en 2015, pero la falta de producción actual mantiene las instalaciones prácticamente paradas.
El cierre en Coronel Suárez
En enero de 2025, el grupo completó el cierre definitivo de su planta en Coronel Suárez, Buenos Aires:
·Impacto laboral: Al asumir el actual gobierno, la planta contaba con 700 empleados; tras una serie de despidos durante 2024, los últimos 350 operarios fueron cesanteados a principios de año.
·Destino de la maquinaria: Dass desmintió las versiones sobre el traslado de las máquinas a Paraguay para fabricar calzado. La empresa aclaró que su operación en dicho país es preexistente y se dedica exclusivamente a la indumentaria, información que fue ratificada por el sindicato UTILCRA.
Causas de la crisis industrial
Representantes gremiales de UTILCRA vinculan el presente de la compañía con el cambio de modelo económico:
·Importaciones: La apertura comercial ha hecho que la producción nacional de calzado deportivo pierda competitividad frente a los productos importados.
·Inercia de despidos: El sindicato señala que durante la gestión de Mauricio Macri ya se habían perdido 1.200 puestos y la producción diaria había caído de 22.000 a 7.500 pares.
·Incertidumbre futura: Aunque existe un compromiso de no realizar despidos directos hasta mitad de año, la falta de ingresos de pedidos pone en riesgo la continuidad de los 180 trabajadores que permanecen en la planta misionera.
