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A través de la publicación de la Resolución 463/2026 en el Boletín Oficial, el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) puso en marcha los nuevos cuadros tarifarios que entrarán en vigencia este 1° de mayo. La medida profundiza el plan de readecuación del sector energético y establece valores diferenciados según el volumen de consumo y la zona geográfica de los usuarios.

Los ejes del incremento

La normativa introduce componentes técnicos clave para la conformación del precio final. Entre ellos, se destaca la aplicación de la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT) 2025-2030 y la implementación del Precio Anual Uniforme (PAU), una herramienta de la Secretaría de Energía para estandarizar el costo del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte.

El impacto en las facturas residenciales

Para quienes no perciben subsidios, los cargos fijos mensuales muestran brechas significativas. En la categoría de menor consumo (R1), los usuarios de la Ciudad de Buenos Aires abonarán un base de 3.976,22 pesos, mientras que en el conurbano bonaerense el valor asciende a 4.591,88 pesos.

En el otro extremo, las categorías de mayor demanda (R4) enfrentarán cargos fijos de hasta 94.995,74 pesos en Capital Federal y superiores a los 51.624 pesos en la provincia de Buenos Aires. En cuanto al valor por metro cúbico consumido, el costo general se fijó en torno a los 281 pesos, aunque puede trepar hasta los 426,68 pesos para los consumos más elevados en el ámbito porteño.

Continuidad de la asistencia segmentada

Desde el Ministerio de Economía argumentaron que este ajuste busca sincerar los costos operativos del sistema. No obstante, se aclaró que seguirá vigente el esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).

Este mecanismo de protección está destinado exclusivamente a los hogares en situación de vulnerabilidad. Las bonificaciones se aplicarán de manera específica sobre el precio determinado por el PAU, manteniendo la lógica de una asistencia estatal dirigida y segmentada en lugar de subsidios generalizados.