Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA reveló un escenario crítico para los ingresos en Argentina. Según el estudio, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) perdió casi dos quintas partes de su poder adquisitivo desde el inicio de la gestión actual, situándose en niveles de capacidad de compra inferiores a los registrados durante el estallido de la convertibilidad en 2001.
La licuación del poder adquisitivo
A pesar de los aumentos nominales mensuales, la inflación —que en marzo alcanzó el 3,4%— ha neutralizado cualquier mejora en el bolsillo de los trabajadores.
·Derrumbe real: En marzo de 2026, el SMVM real se ubicó en $352.400. Este valor representa un 39% menos que en noviembre de 2023.
·Perspectiva histórica: El nivel actual es apenas un tercio del máximo histórico registrado en septiembre de 2011 (equivalente a más de un millón de pesos actuales).
·El efecto "correr de atrás": Solo entre diciembre de 2023 y enero de 2024, el salario mínimo sufrió caídas reales del 15% y 17% respectivamente, marcando un pozo del que aún no logra salir.
Desigualdad entre el sector público y privado
El informe del IIEP destaca una brecha marcada en cómo la crisis afectó a los distintos tipos de trabajadores formales:
1.Sector Privado: Aunque perdieron un 2,3% de poder adquisitivo entre fines de 2023 e inicios de 2026, mostraron una leve trayectoria ascendente desde mediados de 2025, logrando mantenerse un 3,5% por encima de los niveles de noviembre de 2023.
2.Sector Público: Es el segmento más castigado por el ajuste. Sus salarios reales están un 17,9% por debajo de los niveles de noviembre de 2023 y han sufrido un retroceso del 41% si se compara con los valores máximos de hace una década.
"Tormenta perfecta": Menos salario y menos empleo
La caída de los ingresos se combina con una fuerte contracción del mercado laboral formal. Desde noviembre de 2023 hasta la fecha, se perdieron 304.000 puestos de trabajo con cobertura social (una baja del 3%), regresando a niveles de ocupación de mediados de 2022.
·Privados: Perdieron 206.000 puestos (-3,2%) desde el inicio de la gestión.
·Públicos: El recorte alcanzó los 77.000 puestos.
·Casas Particulares: Es el sector más rezagado, con una pérdida de 21.000 empleos, retrocediendo a niveles de 2015.
