Según el último reporte de la Secretaría de Finanzas, el stock de deuda bruta nacional se incrementó en el equivalente a US$ 11.200 millones solo durante febrero, lo que representa una suba mensual del 2,44%.
Con este salto, el total adeudado por la Administración Central alcanzó los US$ 472.135 millones, de los cuales la inmensa mayoría (US$ 469.597 millones) se encuentra en situación de pago normal.
Las causas del incremento
La paradoja de una deuda que crece mientras se paga se explica, fundamentalmente, por la dinámica de los títulos en moneda local. Mientras que la deuda en dólares bajó levemente (US$ 124 millones), los compromisos en pesos —expresados en su equivalente en dólares— volaron US$ 11.324 millones.
Los factores clave detrás de esta suba fueron:
·Ajuste por inflación (CER): Sumó US$ 5.915 millones al stock.
·Capitalización de intereses: Otros US$ 2.972 millones que no pasan por el cálculo del resultado fiscal, sino que se integran directamente a la deuda.
·Conversión de moneda: El pase de pesos a dólares representó US$ 2.105 millones adicionales.
La herencia y el presente
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei en diciembre de 2023, la deuda bruta acumulada ha crecido en US$ 46.579 millones. Si analizamos solo el primer bimestre de 2026, el incremento ya suma US$ 17.068 millones.
Este avance del stock se produjo aun cuando el Gobierno realizó pagos totales por US$ 11.423 millones en febrero (destinados en un 92% a cancelar capital y el resto a intereses).
Composición y acreedores
El informe de Finanzas permite desglosar cómo se reparte el compromiso financiero del país:
1.Moneda de pago: El 55% de la deuda es en moneda extranjera y el 45% en moneda local.
2.Organismos Internacionales: La deuda con entidades multilaterales asciende a US$ 96.736 millones. El principal acreedor sigue siendo el FMI (US$ 57.450 millones), seguido por el BID (US$ 19.252 millones) y el Banco Mundial (US$ 12.804 millones).
3.Instrumentos: El 77,4% del total está compuesto por Títulos y Letras del Tesoro, mientras que los préstamos con acreedores oficiales representan el 21,2%.
Es importante destacar que estas cifras corresponden exclusivamente a la Administración Central, dejando fuera del cálculo las deudas de las provincias, los municipios y el Banco Central.
