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Un hallazgo científico sin precedentes en el área protegida puso en guardia a los expertos en conservación. El Parque Nacional Nahuel Huapi confirmó la presencia de medusas de agua dulce (Craspedacusta sowerbii) en la laguna Bullines, marcando el primer registro documentado de esta especie exótica dentro de los límites del parque.

El descubrimiento se produjo durante las tareas de monitoreo del huillín (nutria patagónica), cuando técnicos del Área de Biología de la Conservación detectaron ejemplares de esta especie originaria de China, específicamente de la cuenca del río Yangtsé.

Una especie exótica con ciclo de vida complejo

La Craspedacusta sowerbii es un depredador que se alimenta de zooplancton y carece de depredadores naturales en los ecosistemas de la Patagonia. Su ciclo de vida incluye una fase de pólipo (fija al fondo) y una fase de medusa (libre), que suele emerger en verano cuando la temperatura del agua se eleva.

Científicos del CONICET y de la Universidad Nacional del Comahue (INIBIOMA) ya trabajan en el terreno para determinar si la invasión se ha extendido a otros espejos de agua de la región y evaluar el impacto ecológico que esto podría generar en la biodiversidad local.

Protocolo de bioseguridad: Cómo evitar su propagación

Dado que los pólipos de estas medusas son microscópicos y pueden sobrevivir en equipos húmedos, los especialistas difundieron una serie de recomendaciones críticas para pescadores, deportistas y turistas:

·Vaciado total: Eliminar todo resto de agua de botes, kayaks y objetos flotantes antes de retirarlos de una laguna.

·Desinfección obligatoria: Limpiar botas, redes, motores y embarcaciones con agua caliente, soluciones salinas o lavandina diluida.

·Secado absoluto: Es fundamental dejar secar los equipos por completo al sol antes de trasladarlos a otro cuerpo de agua, ya que la desecación mata a los pólipos.

·No trasladar especies: Está prohibido mover agua, plantas o animales de un ambiente acuático a otro.
Ciencia ciudadana

Las autoridades solicitaron a la población que, en caso de observar estos ejemplares (pequeñas medusas traslúcidas), eviten tocarlas y envíen la información (fotos y ubicación) a la cuenta de Instagram @fotolab.gesap. Esta colaboración es vital para mapear la presencia de la especie en la cuenca del río Limay.