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Con la finalización de la moratoria previsional sancionada en 2023, el Gobierno de Javier Milei ha implementado un cambio estructural que afecta la seguridad social de quienes no completaron sus aportes. La medida establece que las personas que deban recurrir a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) quedarán excluidas del derecho a la pensión por viudez, un beneficio que históricamente alcanzaba a la mayoría de los jubilados.


La transición de la jubilación por moratoria a la PUAM

La opción de jubilarse sin los 30 años de aportes a través de la moratoria de ANSES ha quedado sin efecto. En este nuevo escenario, los ciudadanos que alcancen la edad jubilatoria pero no cuenten con el historial contributivo completo solo podrán solicitar la PUAM. Esta prestación está destinada a personas de 65 años o más que demuestren vulnerabilidad económica y residan en el país, perdiéndose el beneficio si el titular se traslada al exterior.

El impacto en los derechos de viudez

La modificación más significativa es la incompatibilidad de beneficios para este grupo. A diferencia del sistema previsional general, los beneficiarios de la PUAM no podrán percibir la pensión por fallecimiento en caso de que su pareja jubilada muera. Esto implica un recorte en la contención económica para personas mayores en situación de vulnerabilidad, quienes ya no contarán con ese ingreso adicional por parte de su cónyuge.

Valores vigentes para mayo de 2025

Debido al ajuste por inflación del 3,7%, el haber mínimo jubilatorio se situó en $296.396. Sumando el bono extraordinario de $70.000, el ingreso total de un jubilado alcanza los $366.481,75.

Por su parte, la PUAM, que representa el 80% del haber mínimo, se ubica en $237.116,79. Al sumar el mismo bono de $70.000, los beneficiarios de esta pensión percibirán un total de $307.116,79 durante el mes de mayo.