El juicio por la tragedia de ANO entra en su tercera semana. Durante la audiencia de este lunes, prestó declaración el perito Gustavo Camarota, un experto en incendios
Laura Herrera, familiar de unas las víctimas mortales de la voladura, señaló que la audiencia "Empezó nuevamente con el perito, Camarota. Obviamente él contó toda la parte informática, él tiene mucha experiencia, tema explosiones y aclaró que realmente la culpa no es del trabajador, como la defensa quiere seguir demostrando", dijo.
La joven recordó que el perito "fue uno de los primeros que citó Fiscalía cuando pasó la explosión y contó también lo sucedido para ingresar a la ciudad de Plaza Huincul que hubo mucha gente y bueno, por ser el perito, lo dejaron ingresar. Así que también vio las condiciones y es lo que remarca también, que es algo que no se había visto acá en la ciudad de la Cutral y Plaza".
"Lo que nosotros decimos como familia, es que no hay que mirar en el momento sino que hay que mirar para atrás, el tema seguridad esos mensajes que se escuchan a veces y que como que la seguridad la pasamos por arriba y bueno el resultado es esto, un ingeniero que no supo frenar las condiciones de la planta y ahí están acusados", resumió.
El siniestro y las víctimas
Según los registros del caso, la tragedia se desencadenó por una emisión violenta de vapores inflamables proveniente del sector de procesos —específicamente del Tanque 205— que, tras entrar en contacto con una fuente de ignición, provocó una deflagración y una posterior explosión.
El siniestro resultó fatal para los trabajadores Víctor Herrera, Gonzalo Molina y Fernando Jara, quienes perdieron la vida al quedar atrapados en una bola de fuego mientras intentaban dirigirse a la sala de bombas para resguardarse.
La acusación: una cadena de negligencias
La teoría del caso presentada por la fiscalía sostiene que la explosión no fue un accidente fortuito, sino la consecuencia directa de “un sinnúmero de incumplimientos” en materia de seguridad. Los investigadores señalan una serie de factores críticos que habrían propiciado el desastre, entre ellos:
Fallas en el equipamiento técnico.
Ausencia de controles adecuados.
Deficiencias graves en la identificación y gestión de riesgos.
Un entorno operativo calificado como inseguro y previsible.
Los imputados
El juicio, que se desarrollará ante un tribunal colegiado, buscará determinar las responsabilidades penales de cinco personas, acusadas del delito de estrago doloso en forma agravada por el resultado de muerte. Los imputados son:
Guido Torti, jefe de planta.
Silvio Saibene, jefe de mantenimiento.
Gimena Brillo, licenciada en Seguridad e Higiene.
Alfredo Eduardo Novaro, auditor externo de NAO.
Natalia González, técnica en Seguridad e Higiene.
La situación del exgerente
Cabe destacar que el exgerente general de la empresa, Rodrigo Arias, no formará parte de este proceso judicial. Arias accedió previamente a una suspensión de juicio a prueba (SJP). A pesar de la oposición del Ministerio Público Fiscal (MPF) y de las querellas a esta salida procesal, la medida fue concedida por un Tribunal de Impugnación y posteriormente ratificada por el Tribunal Superior de Justicia.
