Los alumnos del 3°D del CPEM 85 decidieron tomar postura ante la serie de amenazas que “cruzan” las escuelas medias de la provincia y marcaron un camino: respeto, empatía y remarcar que cualquier amenaza es un delito.
El desborde que provocaron las pintadas anónimas, encuentra en el colegio una frontera, un límite. Responder con respeto y empatía a quienes siembran el miedo. Mostrar que “no es chistoso”, que difundir el temor no pasa como “avivada” ni “viveza”, sino como otra forma de maltrato y acoso. Y que, básicamente, es un delito.
Ante el “todo vale, el mensaje de anticuerpo es simple: “tus palabras tienen el poder de construir. Elige siempre la empatía… tomemos conciencia”; “la salud mental es un Derecho” y “el cambio comienza cuando alguien se atreve a decir no”.
