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A un nuevo mes de su asesinato, familiares y vecinos marcharon por las calles del barrio Valentina Sur para exigir el esclarecimiento del crimen. El emotivo homenaje terminó con momentos de tensión frente a la comisión vecinal, ante el reclamo por la falta de acompañamiento institucional.

Las calles de Valentina Sur volvieron a teñirse de luto y lucha este lunes 20. Al caer la tarde, una nutrida columna de vecinos, amigos y familiares de Rodrigo Campos se movilizó para mantener vivo el pedido de justicia por un hecho que aún mantiene en vilo a la comunidad neuquina.
Un homenaje cargado de dolor

El momento más desgarrador de la movilización ocurrió al llegar al sitio del crimen. En un altar improvisado sobre un carrito, los manifestantes colocaron fotografías de Rodrigo y encendieron velas que iluminaron la noche. Allí, su madre, rodeada por el afecto de quienes la sostienen, brindó un breve pero potente discurso. "Justicia" fue el grito unánime que se escuchó entre sollozos, mientras la comunidad reafirmaba su compromiso de no permitir que la causa caiga en el olvido o la impunidad.
Tensión frente a la comisión vecinal

Sin embargo, el clima de recogimiento se transformó en indignación al finalizar el recorrido. Los manifestantes se trasladaron hasta la sede de la comisión vecinal de Valentina Sur, donde se desarrollaba una reunión de sus autoridades. El malestar estalló cuando los allegados a la víctima recriminaron a los referentes barriales su ausencia en la marcha y la falta de compromiso institucional ante un hecho de tal gravedad.

La tensión escaló rápidamente en las puertas del edificio vecinal, con intercambios de palabras que dejaron en evidencia la fractura y el dolor de una comunidad que se siente desprotegida. Para los familiares de Rodrigo, la lucha no es solo contra la lentitud judicial, sino también contra la indiferencia de quienes deberían representar los intereses y la seguridad de los vecinos.

Bajo la consigna de que las movilizaciones no cesarán hasta que los responsables reciban su condena, Valentina Sur cerró una nueva jornada de protesta, dejando en claro que el recuerdo de Rodrigo Campos sigue siendo una herida abierta en el oeste neuquino.

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