El aumento de sedimentos en el río Limay tras las últimas tormentas alteró la calidad del suministro. Mientras el 80% de la ciudad opera con normalidad desde Mari Menuco, los barrios que dependen del bombeo ribereño enfrentan restricciones de consumo y baja presión.
NEUQUÉN – Las intensas precipitaciones registradas en la región han provocado un fenómeno de alta turbidez en el río Limay, impactando directamente en la red de agua potable de la capital provincial. El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) emitió un comunicado urgente solicitando a los vecinos de las áreas afectadas evitar el consumo del agua de red hasta que los parámetros de transparencia se normalicen.
Zonas críticas y alcance del problema
El inconveniente no es generalizado, pero afecta a sectores estratégicos:
·Ubicación: Principalmente barrios ubicados al sur de la Ruta 22 (hacia la costa del río) y sectores específicos del área centro.
·Suministros afectados: Sistemas Río Grande, Ramal Refuerzo Leguizamón y Balsa Las Perlas.
·Excepciones: El 80% de Neuquén, abastecido por el lago Mari Menuco, no presenta inconvenientes y el servicio allí es totalmente normal.
¿Para qué se puede usar el agua?
El organismo aclaró que, si bien el líquido presenta una coloración distinta debido a la materia en suspensión, es apta para:
·Higiene personal y baños.
·Lavado de ropa y saneamiento general.
·Restricción estricta: Ingesta humana y preparación de alimentos (mientras dure el fenómeno).
Causas de la baja presión
Los vecinos notarán una disminución en la fuerza del agua. Esto se debe a que la planta potabilizadora debe trabajar a un ritmo mucho más lento para procesar el lodo y los sedimentos. Además, los técnicos deben realizar el retrolavado de filtros con una frecuencia muy superior a la habitual, lo que reduce la cantidad de agua que se inyecta en las cañerías.
Operativo de normalización
El EPAS informó que su Laboratorio Central intensificó los controles y reforzó la dosificación de hipoclorito de sodio para garantizar que, a pesar de la turbiedad, el agua mantenga su calidad bacteriológica.
Actualmente, cuadrillas operativas realizan purgas en las redes para eliminar los sedimentos estancados. No obstante, advirtieron que la normalización definitiva depende de factores climáticos y de que el río Limay recupere su cauce natural. Se recomienda a la población mantener la reserva de los tanques domiciliarios y hacer un uso extremadamente responsable del recurso.
