Imagen
Carlos Héctor Velázquez, suboficial mayor retirado de casi 80 años, atentó contra su vida frente al monumento a San Martín, de San Juan. En una carta desgarradora, denunció meses de desatención médica por parte de las Fuerzas Armadas pese a padecer cáncer.


Lo que comenzó como un aparente intento de suicidio en uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad, se ha transformado en un crudo testimonio sobre la crisis en el sistema de salud militar. Carlos Héctor Velázquez, un veterano con décadas de servicio en el Ejército, eligió el monumento al General San Martín para dispararse en el abdomen, dejando un mensaje que apunta directamente a las autoridades nacionales y a la falta de cobertura médica.


El reclamo: "Nunca dejé de pagar"

En el escrito hallado en su mochila, Velázquez detalla una vida de aportes ininterrumpidos desde los 16 años. Con casi ocho décadas de vida, el exsuboficial mayor expresó su indignación por la desidia administrativa frente a su delicado cuadro de salud.

El hombre atraviesa un proceso oncológico complejo: tras una cirugía de ocho horas en la nariz y una grave infección ocular, el diagnóstico de cáncer fue el punto de quiebre.

"Llevo meses en esta situación de abandono", denunció, señalando que la obra social vinculada a las Fuerzas Armadas dejó de brindar la respuesta necesaria en su momento de mayor vulnerabilidad.

Un mensaje cargado de simbolismo

La elección del escenario no fue aleatoria. Velázquez se dirigió al monumento al Libertador para realizar lo que él mismo definió como un "reproche". En su carta, relató un diálogo simbólico con el prócer: "Lo elegí a él... hoy no es tu día, soldado, me dijo San Martín, y por eso estoy vivo".

Pese a utilizar un arma calibre 32, el disparo no afectó órganos vitales. Velázquez fue trasladado de urgencia y su evolución ha sido calificada como favorable por los equipos médicos. Él mismo, en sus escritos posteriores, atribuyó el hecho de haber sobrevivido a una "bendición de Dios".Interpelación al poder político


La carta no solo es una despedida fallida, sino una pieza de denuncia política. Velázquez apuntó contra la figura del Presidente y del Ministro de Defensa en su rol de comandantes de las fuerzas:

"Nunca vi que un comandante en jefe abandonara a sus soldados, a sus familias, a sus niños y a sus ancianos".

El mensaje concluye con un pedido directo al Congreso de la Nación. El veterano instó a senadores y diputados a investigar las deficiencias de la obra social militar, advirtiendo que su caso es el reflejo de un sistema que está desprotegiendo a quienes dedicaron su vida a la defensa del país.

La justicia ha incorporado todo el material (la carta manuscrita y los mensajes) a la causa, mientras la comunidad local observa con preocupación el trasfondo de una problemática de salud que afecta a miles de retirados en todo el territorio nacional.