El fatal desenlace ocurrió el sábado 28 de febrero en la avenida 12 de Octubre, en el marco de los festejos por los corsos barriales. La víctima circulaba junto a su hijo menor de edad, quien sufrió heridas leves. Un vecino fue detenido tras haber colocado la soga de forma precaria para interrumpir el tráfico.
QUILMES – Lo que debía ser una jornada de celebración comunitaria terminó en un escenario de horror sobre la avenida 12 de Octubre. Un motociclista perdió la vida de manera instantánea luego de que su vehículo impactara contra una soga que cruzaba la calle de lado a lado, colocada de manera improvisada para desviar el tránsito hacia los festejos de carnaval.
Crónica de una negligencia fatal
El incidente se produjo durante la tarde del sábado, cuando la zona presentaba cortes de circulación intermitentes por el armado de los corsos. Según los reportes iniciales, los organizadores del evento y residentes locales habrían decidido bloquear el paso de vehículos sin esperar la presencia de personal de Tránsito municipal.
El motociclista, que no advirtió la presencia del elemento a la altura de su cuello, sufrió heridas mortales al momento del choque.
La víctima viajaba con su hijo pequeño, quien, afortunadamente, solo presentó lesiones de carácter leve y fue asistido por personal del SAME en el lugar.
Tras el accidente, se vivieron momentos de tensión cuando se identificó al presunto responsable de haber tensado la cuerda. Testigos indicaron que el vecino involucrado intentó resistirse a la autoridad, aunque finalmente fue detenido por la policía.
Investigación y responsabilidades
Efectivos policiales y peritos de accidentología trabajaron en el sitio para reconstruir la mecánica del hecho y determinar la responsabilidad de los organizadores en la falta de señalización adecuada. El corte de calle, calificado como "improvisado" por las autoridades, carecía de los elementos de seguridad y reflectantes necesarios para alertar a los conductores.
El tránsito en la avenida permaneció interrumpido durante varias horas mientras se realizaban las diligencias correspondientes. El caso ha generado una profunda conmoción en la comunidad, reabriendo el debate sobre la falta de controles oficiales en los eventos barriales masivos.
