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Lo que debía ser el cierre de un proceso de duelo traumático se convirtió en un escándalo judicial sin precedentes en la provincia. La Justicia investiga un hecho de una negligencia extrema: la empresa de servicios fúnebres San Fernando habría entregado un féretro vacío a la familia de un bebé nacido sin vida, dejando el cuerpo del pequeño abandonado en la morgue del centro de salud.

El origen del macabro hallazgo

La historia comenzó el pasado 31 de diciembre de 2025 en la Maternidad Provincial 25 de Mayo, donde se registró el fallecimiento de un bebé durante el parto. Según los registros oficiales, los restos fueron puestos a disposición de la cochería contratada ese mismo día. Sin embargo, el engaño —o error fatal— salió a la luz dos semanas después, el 15 de enero, cuando personal de mantenimiento de la maternidad detectó que en la morgue permanecía un cuerpo sin retirar.

Tras una revisión administrativa, las autoridades del hospital descubrieron que el cadáver que aún estaba en el nosocomio coincidía con los datos del hijo de la denunciante, a quien la funeraria supuestamente ya había trasladado para su sepultura.

Exhumación y confirmación del cajón vacío

Ante la gravedad de la situación, el director de la Maternidad, el Dr. Daniel Ovejero, radicó una denuncia penal que recayó en manos del fiscal de instrucción Jonathan Felsztyna.

En una medida de urgencia, el fiscal ordenó la exhumación del ataúd en el cementerio de Palo Labrado, en el departamento Paclín, de donde es oriunda la familia.

El jueves por la tarde, los peritos forenses confirmaron la peor sospecha: al abrir el cajón, no había rastros del cuerpo. La madre, que creía haber enterrado a su hijo, se encontró con la noticia de que el féretro estaba vacío y que los restos del bebé seguían en la capital provincial.

Silencio empresarial y pruebas de ADN

Mientras la Maternidad Provincial emitió comunicados defendiendo el accionar de su personal —asegurando que el rol de los asistentes sociales y psicólogos fue correcto y que la entrega a la funeraria estaba documentada—, la empresa San Fernando mantiene un silencio absoluto. Hasta el momento, no han brindado explicaciones sobre cómo pudieron trasladar y entregar un ataúd sin el cuerpo en su interior.

Para cerrar el círculo de la investigación, el fiscal Felsztyna ordenó:

·Pruebas de ADN: Se busca certificar científicamente que el cuerpo hallado en la morgue de la Maternidad pertenece efectivamente al hijo de la denunciante.

·Peritaje administrativo: Se investiga la cadena de custodia desde el momento en que la cochería retiró (o debió retirar) el cuerpo el 31 de diciembre.

La madre, que ya radicó su propia denuncia penal, atraviesa un doble trauma: la pérdida de su hijo y la profanación simbólica de su duelo por un error de logística fúnebre que la Justicia ahora busca castigar.