La institución castrense atraviesa una etapa de profundo pesar tras confirmarse el fallecimiento de un efectivo perteneciente al Centro Recreativo Héroes de Malvinas. El hallazgo se produjo durante la medianoche del pasado 16 de enero en el domicilio particular del uniformado, ubicado en la localidad bonaerense de Quilmes, sumando un nuevo capítulo a una preocupante tendencia de decesos dentro de la fuerza.
Una sucesión de hechos alarmantes
Este suceso no representa un hecho aislado, sino que se inscribe en una seguidilla de pérdidas que han encendido las alarmas en el Ministerio de Defensa. Solo en los últimos meses, el Ejército ha tenido que enfrentar situaciones similares en distintos puntos del país:
·Olivos: En diciembre, un agente de seguridad fue hallado sin vida dentro de la Quinta Presidencial, lo que motivó una intervención inmediata de la Justicia Federal.
·Monte Caseros: En Corrientes, la Guarnición de Ejército sufrió la pérdida del suboficial principal Juan Pereira, un veterano con 30 años de servicio.
·Mendoza: Se registró el fallecimiento de Facundo Gabriel Lima, un soldado voluntario que, al momento de su deceso, se encontraba bajo licencia psiquiátrica.
La respuesta institucional ante la crisis
La repetición de estos casos ha obligado a las autoridades nacionales a replantear los protocolos de contención. El Ministerio de Defensa, en coordinación con la cartera de Salud de la Nación, ha iniciado un plan de emergencia para fortalecer el bienestar psicológico de su personal.
El Estado Mayor Conjunto recibió instrucciones precisas para masificar la difusión de materiales preventivos desarrollados por especialistas. Estas herramientas buscan que tanto el personal militar como el civil puedan identificar señales de alerta temprana en sus compañeros y fomentar canales de asistencia inmediata que rompan con el estigma del pedido de ayuda dentro del ambiente castrense.
Investigaciones en curso
Mientras la Policía de la Provincia de Buenos Aires trabaja en las pericias relacionadas con el efectivo hallado en Quilmes, la institución ha manifestado su acompañamiento formal a la familia. Sin embargo, la frecuencia de estos incidentes ha trascendido lo institucional, convirtiéndose en un tema de agenda pública que exige resultados concretos en las políticas de cuidado y prevención para quienes integran las fuerzas de seguridad.
