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En medio del desolador panorama que atraviesa la región, una historia de compromiso y coraje ha brindado una cuota de esperanza. Se trata de la acción llevada adelante por Germán (17), Nawel (16) y Gonzalo (15), quienes decidieron no quedarse de brazos cruzados ante el avance de las llamas.

El operativo de ayuda

Durante la mañana de este miércoles, los tres jóvenes, acompañados por su padre, utilizaron una lancha para atravesar el lago Epuyén y llegar a las zonas de difícil acceso donde el fuego se encuentra activo.

Su labor en el terreno incluyó:

·Colaboración directa: Se integraron a los equipos de brigadistas para realizar tareas de apoyo logístico y operativo.

·Zonas críticas: Trabajaron en los sectores más complejos, donde la propagación del incendio es más veloz y agresiva.

Un gesto que trasciende

En una jornada marcada por la angustia y el humo constante, la participación de estos adolescentes resalta por su madurez y sentido de comunidad. Su intervención no solo representó una ayuda física necesaria para los bomberos, sino que se convirtió en un símbolo de valentía frente a la tragedia ambiental que afecta a la localidad.