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Con las cinco provincias que gestiona el partido como bandera, la conducción nacional y los mandatarios provinciales coordinaron una estrategia común frente a la crisis económica. Lanzan una convocatoria nacional para unificar posturas.

La cúpula de la Unión Cívica Radical (UCR) y sus principales espadas territoriales se congregaron en la sede del Comité Nacional con un objetivo claro: unificar discursos, analizar el complejo mapa financiero del país y delimitar el rol del centenario partido en el escenario político actual. El cónclave, que sentó en la mesa a los gobernadores que hoy pilotan los destinos de cinco provincias clave, sirvió como plataforma para lanzar el llamado a un gran encuentro que reunirá a las jefaturas partidarias de todos los distritos del país.

Del debate presencial participaron los mandatarios Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Carlos Sadir (Jujuy), acompañados por el titular del Comité Nacional, Leonel Chiarella, y las principales autoridades de las bancadas legislativas. Por su parte, el correntino Juan Pablo Valdés —quien estuvo ausente por cuestiones de agenda— envió un documento formal ratificando su alineamiento con las conclusiones de la jornada.
El "modelo de gestión" como carta de presentación

Frente al rumbo socioeconómico actual, el radicalismo optó por blindar sus distritos y exhibir los números de sus administraciones como un contraejemplo de viabilidad. Durante el encuentro, se consensuó que los gobiernos provinciales bajo el ala de la UCR representan una alternativa basada en el equilibrio fiscal pero sin descuidar áreas sensibles.

Los ejes que el partido busca instalar a nivel nacional son:

Inversión pública estratégica: Sostenimiento de los planes de infraestructura vial y conectividad provincial.

Seguridad y Educación: Garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales y defender el presupuesto de la escuela pública.

Fomento productivo: Impulso directo a la generación de empleo privado formal y blindaje a las economías regionales frente a la pérdida de competitividad.

Hacia una conducción unificada

El documento final emitido tras las deliberaciones internas hizo hincapié en que la cohesión interna es un requisito obligatorio si la UCR pretende tener peso específico en las decisiones del Congreso y en el armado electoral futuro. Las autoridades reconocieron la existencia de matices y miradas dispares dentro del espacio, pero acordaron procesar las diferencias bajo un "horizonte común", luego indica "la gente nos pide que volvamos".

La hoja de ruta inmediata del radicalismo se concentrará en reactivar la militancia territorial en las intendencias y comités locales, movilizar a las estructuras juveniles y coordinar una agenda legislativa en bloque que plantee alternativas federales viables para el desarrollo del país.