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La Asamblea Mundial de la Salud convalidó por unanimidad la desvinculación definitiva de nuestro país. La medida tiene vigencia inmediata y rige desde marzo. El canciller, Pablo Quirno, destacó que la decisión consagra la soberanía sanitaria impulsada por la gestión de Javier Milei.

El pleno de la Asamblea Mundial de la Salud convalidó de forma unánime y mediante un acuerdo de consenso el cese definitivo de la República Argentina como Estado miembro de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El dictamen del cuerpo internacional otorga fuerza legal inmediata a la desvinculación, con un marco de retroactividad fijado a mediados de marzo de este año.

Este pronunciamiento de las autoridades sanitarias globales clausura la fase burocrática del trámite que el Poder Ejecutivo nacional había activado a lo largo del período previo. Desde los despachos de la Casa Rosada celebraron la resolución, manifestando que este desenlace en los foros externos representa la conclusión exitosa de una estrategia diplomática estructurada bajo la determinación directa del presidente de la Nación.
Autonomía de recursos y un nuevo paradigma diplomático

La posición de la administración libertaria fue expuesta por el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto a través de los canales informáticos de la Cancillería. El jefe de la diplomacia argentina argumentó que el Estado dispone de la infraestructura y el capital técnico suficientes para gestionar de manera independiente sus planes de salud pública:

“La Argentina cuenta con el andamiaje médico, el conocimiento profesional y el planeamiento institucional requeridos para resguardar el bienestar sanitario de sus habitantes sin tutelas externas”.

Asimismo, el Poder Ejecutivo nacional aclaró que la renuncia a la membresía del organismo dependiente de las Naciones Unidas no interrumpirá de manera drástica los vínculos con el resto de la comunidad global. Quirno puntualizó que el país sostendrá una política abierta al intercambio y a la asistencia recíproca con otros gobiernos, bajo la premisa de que las futuras mesas de trabajo se rijan de manera exclusiva por principios de rigurosidad científica y resguardando la autodeterminación legislativa de la nación.
Trabajo interministerial y respaldo externo

El cierre del documento oficial emitido por la Cancillería ponderó la labor articulada de los equipos técnicos locales y agradeció el acompañamiento de delegaciones aliadas que allanaron el camino para que el retiro se diera sin trabas legales en el exterior.

El canciller elogió la coordinación estratégica sostenida entre el Palacio San Martín y la cartera de Salud de la Nación, destacando el rol de los diplomáticos que defendieron el pliego argentino. En igual sentido, transmitió un agradecimiento formal a los países que convalidaron la postura del oficialismo en el recinto internacional, avalando la potestad y la libertad de acción de la República Argentina para fijar sus propias prioridades en materia sanitaria global.