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Bajo la Decisión Administrativa 20/2026, el Gobierno nacional ha puesto en marcha una profunda reestructuración presupuestaria que golpea directamente al sistema educativo. Los recortes, que superan los $78.700 millones, afectan áreas sensibles que van desde la alfabetización inicial hasta la infraestructura tecnológica de las universidades nacionales.

Los puntos críticos del recorte

El mayor impacto financiero se localiza en el Plan Nacional de Alfabetización. Esta iniciativa, considerada estratégica para los niveles básicos, sufrió una quita de $35.288 millones, afectando principalmente los fondos que la Nación envía a las provincias para su ejecución en territorio.

A este ajuste se suma la desaparición del Fondo de Compensación Salarial Docente. Con una quita de casi $9.000 millones, queda desactivado el instrumento que permitía asistir a las provincias con menores recursos para garantizar el piso salarial a los maestros.

Menos obras y becas

La poda presupuestaria también alcanzó otros sectores vitales:

·Infraestructura escolar: Se redujeron $21.686 millones destinados a edificios y equipamiento.

·Políticas Socioeducativas: Hubo un recorte de más de $6.600 millones, que incluye una disminución directa de $559 millones en el presupuesto para becas estudiantiles.

·Tecnología: La empresa estatal EDUC.AR S.A. sufrió una baja en transferencias por un total de $48.000 millones.

Universidades en alerta por el freno a las obras

El sistema universitario no quedó exento de la medida. Se oficializó un recorte de $5.303 millones en fondos de capital para infraestructura. Esta decisión afecta directamente proyectos edilicios en trece instituciones, siendo la Universidad Nacional de La Plata la más perjudicada con una merma de $1.043 millones.

Otras casas de altos estudios como las de General San Martín, Avellaneda, Río Cuarto y Entre Ríos también registraron bajas significativas en sus partidas para obras de conocimiento, según detalla el anexo de la norma publicada recientemente.