La pista surgió en la apertura de sesiones el 1° de marzo pasado: un cartel que decía "Rioseco 2027", sin otros agregados.
La novedad surgió en medio de muchas versiones y diversos tironeos. En diciembre del año pasado, hubo uno de los aspirantes que se animó a dar un paso: Jesús San Martín se plantó delante de Ramón Rioseco y pidió la candidatura con el tono calmo que lo caracteriza. "Yo quiero ser candidato a intendente", dijo.
El otro que tiene aspiraciones es Walter Mardones. "Soy un hombre del proyecto. Voy a estar donde Ramón Rioseco me lo pida y si me necesita en la intendencia lo haré", dijo cuando se le preguntó por el tema.
En esos días -2024- el riosequismo se reunía semanalmente a comer un asado de camaradería. Un invitado, contó que los seguidores de San Martín “cuereaban” a Mardones sin contemplaciones. El tema no era muy complicado: San Martín pulseaba con Jésica por un lado y buscaba “limar” a Mardones por el otro ateniendo a que no podía ser reelecto en el CD y, sí o si, debía pasar al Ejecutivo. Y eligió apuntar “a lo más alto”.
La ruptura entre Jésica Rioseco y Jesús San Martín que pugnaban por la "herencia", se había producido hace algo más de 2 años. Las discusiones fueron elevadas de tono y se solían escuchar desde afuera de los despachos. También hubo varias zancadillas.
Luego vino el "astillamiento" de Vanesa López -con dos presidentas barriales- que muchos en el FyPN relacionaron con la puja por los cargo en el 2.027. La salida de López dejó una herida y varios mensajes en el riosequismo. En particular, por la cercanía de la abogada con el intendente y, en especial, con Jésica que dejó un mensaje claro cuando se trató en el CD la remoción de la entonces síndica del ENIM: “con mucho gusto adelanto mi voto positivo”, dijo en medio de la sesión y mirando a la cámara.
Volviendo a la actualidad, la aparición del cartel tiene una explicación: si el que juega es el “jefe”, se acabaron las discusiones salvo que se esté dispuesto a desafiarlo. De hecho, tras el cartel se acabó el estado de deliberación interna en el FyPN.
Respecto a los que soñaban con desafiar a Rioseco, incluso algunos que coquetearon con petroleros y tiraron “puentes” con el propio Rolando Figueroa, la salida de Vanesa López les sirvió como ejemplo dado que se hizo evidente la posibilidad de “caer del cargo y perderlo todo” (hay que recordar que algunos difícilmente pudieran conseguir un trabajo en la privada).
En definitiva, tras la aparición del cartel, el riosequismo recuperó la armonía y se abroqueló en torno a Ramón que, como quedó claro, es el único “poxipol” que sostiene la estructura político partidaria y el único capaz de ganar porque, como el mismo dijo, “La pelea contra Milei no va a ser fácil”.
Esto garantiza que las “diferencias” hayan quedado postergadas. O mejor dicho “pausadas” hasta el 11 de diciembre de 2.027, una vez que se inicie el último periodo de gobierno de Ramón Rioseco, si es que el actual intendente logra la reelección.
