El cierre de semana en Balcarce 50 estuvo marcado por un esfuerzo de contención política. Mientras la Justicia avanza sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, el núcleo duro del Ejecutivo —liderado por los hermanos Milei— cerró filas para sostener al funcionario y desplazar el foco mediático hacia una agenda de indicadores económicos favorables.
El frente judicial: peritajes y cruce de versiones
La controversia patrimonial que envuelve a Adorni entró en una etapa técnica decisiva. La investigación, a cargo del fiscal Gerardo Pollicita, se centra en el testimonio del contratista Matías Tabar, quien denunció un presunto pago irregular de 245.000 dólares por refacciones en una propiedad en el country Indio Cuá.
·La defensa: Desde el entorno del funcionario niegan las cifras y sostienen que el crecimiento patrimonial es justificable, en parte, por una herencia.
·Medidas de prueba: La Justicia ordenó el peritaje del dispositivo móvil del denunciante y se espera que el juez Ariel Lijo avance con exámenes contables exhaustivos sobre los ingresos y gastos reales del ministro coordinador.
Tensión en el Gabinete: el factor Bullrich
El caso no solo tiene derivaciones legales, sino que ha reabierto grietas en la coalición oficialista. El respaldo público de Javier Milei fue contundente (“Adorni no se va”), pero no logró aplacar las tensiones con Patricia Bullrich.
La ministra de Seguridad marcó una distancia evidente al exigir que Adorni anticipe su declaración jurada, argumentando que la sospecha daña la credibilidad del proyecto libertario. Esta postura fue leída en la Casa Rosada como un gesto de autonomía de Bullrich, quien mantiene una disputa silenciosa por la influencia política con Karina Milei. Esta rivalidad ya trasciende la gestión diaria y asoma como un foco de conflicto de cara al armado electoral de largo plazo.
La estrategia de "fuga hacia adelante"
Para contrarrestar el desgaste, el Gobierno intentó recuperar la iniciativa con una batería de señales económicas:
Agenda legislativa: El impulso al "Súper RIGI" para dinamizar inversiones.
Señales de mercado: La mejora en la calificación de Fitch, el descenso del riesgo país y el éxito en la colocación de deuda de la Ciudad de Buenos Aires a tasas históricamente bajas.
Datos de actividad: El repunte en sectores clave como la construcción, la industria y el comercio con Brasil.
Pese al optimismo en las cifras macroeconómicas, en los despachos oficiales reconocen que la persistencia del escándalo judicial y las discrepancias internas por temas como la eliminación de las PASO amenazan con opacar los logros de la gestión económica.
