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Un escándalo de proporciones continentales estalló tras la filtración de una serie de audios que vinculan a figuras políticas de Honduras, Estados Unidos, Israel y Argentina en un supuesto plan para desestabilizar gobiernos de tendencia progresista en América Latina. La trama, revelada por los portales Canal Red y Hondurasgate, apunta a la creación de una estructura de "noticias falsas" dirigida específicamente contra las administraciones de Claudia Sheinbaum en México y Gustavo Petro en Colombia.

Los audios de la discordia y el nexo argentino

La investigación se basa en 37 grabaciones obtenidas de plataformas de mensajería (WhatsApp, Signal y Telegram) realizadas entre enero y abril de 2026. En el centro de la polémica aparece el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández —recientemente indultado en EE. UU.— y el actual mandatario de ese país, Nasry Asfura.

Según el contenido difundido, Hernández habría gestionado una oficina de "periodismo digital" en territorio estadounidense para operar contra líderes regionales.

Lo más relevante para la política local es la mención directa al presidente argentino:

·Financiamiento: Los audios sugieren que Javier Milei habría comprometido un aporte de 350.000 dólares para sostener esta iniciativa.

·Operaciones conjuntas: En las grabaciones se menciona una supuesta llamada exitosa con el mandatario argentino para avanzar en "expedientes" contra México, Colombia y la familia de la expresidenta Xiomara Castro en Honduras.

La reacción de Sheinbaum y Petro

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no dejó pasar la denuncia y cuestionó la liberación de Hernández en EE. UU. (condenado previamente por narcotráfico) y su posterior rol en esta red. "Llama la atención que aparezcan estos audios donde se organiza una oficina para afectar a México financiada por gobiernos extranjeros, particularmente el argentino", señaló la mandataria, aunque minimizó el impacto real que estas campañas puedan tener en su gestión.

Por su parte, Gustavo Petro utilizó sus redes sociales para denunciar lo que denominó como "redes de la extrema derecha comunicacional", vinculando el origen de los fondos a sectores oscuros y alianzas internacionales.

Defensa y peritaje internacional

Desde el oficialismo hondureño, la respuesta fue tajante. Tomás Zambrano, presidente del Parlamento, calificó las grabaciones como una "burda fabricación" de la izquierda internacional, asegurando que las voces fueron creadas artificialmente, incluso con acentos extranjeros.

Como contraofensiva, el Congreso de Honduras aprobó el envío del material a laboratorios especializados en Estados Unidos para un peritaje técnico que determine si los audios fueron generados mediante Inteligencia Artificial o manipulados, prometiendo acciones legales una vez obtenidos los resultados.