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El cordón industrial Zárate-Campana recibió un nuevo impacto que confirma la profundidad de la crisis en el sector automotriz y petroquímico. La multinacional Cabot Corporation, pionera en la producción de negro de humo en América Latina, determinó el cese definitivo de sus operaciones en su fábrica de Campana, un establecimiento emblemático que operaba de manera ininterrumpida desde 1962.

Desmantelamiento y pérdida de empleo

La decisión de la compañía de origen estadounidense no solo marca el fin de una trayectoria de 64 años, sino que conlleva la pérdida de 150 puestos de trabajo directos. Según confirmaron fuentes gremiales, la empresa ya ha iniciado las tareas para desarmar la infraestructura de la planta, lo que disipa cualquier expectativa de reactivación a corto plazo. El golpe se extiende, además, a una red de proveedores y servicios tercerizados que dependían operativamente de la fábrica.

El efecto dominó del sector neumáticos

La caída de Cabot es un síntoma directo del colapso de la industria del neumático en Argentina. Al ser el principal proveedor de un insumo crítico para el caucho, su destino quedó sellado por la suerte de sus clientes estratégicos:

·Caída de la demanda: El cierre de FATE en febrero de este año y el recorte de producción en firmas como Bridgestone y Pirelli eliminaron el mercado interno de Cabot.

·Volumen de producción: En sus épocas de apogeo, la planta alcanzaba las 85.000 toneladas anuales, volumen que se volvió insostenible ante la parálisis de sus compradores.

Importaciones y pérdida de competitividad

El análisis del sector apunta a una combinación de factores económicos que se agravaron durante el último año. La apertura comercial y el ingreso masivo de neumáticos terminados, principalmente de origen asiático, dejaron a la producción nacional en una situación de vulnerabilidad extrema por costos.

Desde sectores sindicales, incluido el SUTNA, alertan que el caso de Cabot no es un hecho aislado, sino parte de un proceso de desindustrialización que está afectando severamente a la zona norte del Gran Buenos Aires. El cierre se suma a una serie de ajustes y suspensiones en empresas siderúrgicas y manufactureras de la región, dibujando un panorama sombrío para el empleo industrial en el corto plazo.