Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las vendedoras del inmueble adquirido por el jefe de Gabinete, declaró bajo juramento que la operación incluyó un monto no declarado en la escritura. La suma, de 65.000 dólares, se habría pactado por fuera del registro formal para compensar el valor de la propiedad.
El expediente que investiga el patrimonio del jefe de Gabinete sumó un testimonio que altera el curso de la instrucción. Durante su declaración ante el fiscal Gerardo Pollicita, Feijoo detalló que la compraventa del departamento en el barrio de Caballito no se cerró únicamente por los US$230.000 que figuran en los documentos públicos, sino que incluyó un pago adicional de US$65.000 en efectivo.
Este nuevo dato sitúa el valor real de la transacción en torno a los US$295.000, una cifra que de todas formas sigue generando dudas en la fiscalía, dado que los valores de mercado para esa propiedad se estimaban inicialmente en US$375.000.
Los puntos críticos bajo investigación
La fiscalía pone el foco en tres irregularidades detectadas en la dinámica de la compra:
Financiación atípica: La Justicia busca entender por qué las vendedoras aceptaron un pago inicial de solo US$30.000 y accedieron a financiar el saldo mediante una hipoteca que no preveía el cobro de intereses.
Valores de mercado: El testimonio de martilleros inmobiliarios sugiere que el precio de venta final —incluso sumando el presunto pago "extra"— resultó significativamente inferior a la cotización original de la vivienda.
Origen de fondos: Pollicita intenta determinar si los ingresos declarados por el funcionario son consistentes con el estilo de vida actual y con la capacidad de ahorro necesaria para concretar una operación de estas características.
Contexto procesal
La declaración de Feijoo es considerada "pieza fundamental" en la causa por presunto enriquecimiento ilícito. El reconocimiento de un pago por fuera de la escritura no solo complica la situación administrativa del funcionario, sino que refuerza la hipótesis de una operación diseñada para subvaluar el bien.
En los próximos días, la fiscalía continuará con el entrecruzamiento de datos bancarios y declaraciones juradas para verificar si el flujo de dinero coincide con la versión aportada por el testigo y si existen inconsistencias en el crecimiento patrimonial del jefe de Gabinete.
