El Ministerio de Transformación y Desregulación del Estado, liderado por Federico Sturzenegger, ha incrementado la presión sobre el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para profundizar el ajuste estructural. La orden oficial incluye la desvinculación de 1.400 trabajadores, una medida que ha provocado una fractura interna: las autoridades del organismo se niegan a firmar los despidos y advierten sobre el riesgo de parálisis institucional.
El detonante: La eliminación de 1.000 servicios técnicos
El conflicto escaló tras la firma de la Resolución 42/2026, que eliminó casi un millar de servicios de control que el INTI prestaba a la industria nacional.
·Fin del control de alimentos: El instituto dejará de realizar ensayos independientes sobre composición, calidad y seguridad alimentaria en productos de consumo masivo (carnes, lácteos y aditivos).
·Transferencia al sector privado: Si bien los controles siguen siendo obligatorios para las empresas, el Estado retira su respaldo técnico oficial, dejando estas auditorías exclusivamente en manos de laboratorios privados.
Resistencia en la cúpula del INTI
El presidente del instituto, Miguel Romero, rechazó abiertamente la directiva de Sturzenegger tras reunirse con su Consejo Directivo. Según trascendió desde sectores gremiales, Romero aseguró que el acuerdo original con el Ejecutivo consistía en reducir servicios, pero no en avanzar con cesantías masivas.
"Si esos despidos se concretan, no será bajo mi gestión", habría afirmado el funcionario, dejando su cargo a disposición ante la imposibilidad de avalar el recorte de personal.
Alerta en el sector PYME y científico
La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) expresó su rechazo a la reestructuración, denunciando que el debilitamiento del INTI afecta directamente la competitividad del sector productivo.
1.Costos y seguridad: Las PYMES advierten que el abandono de prestaciones esenciales en áreas como salud, agua y construcción obligará a las empresas a recurrir a servicios privados más costosos, sin el arbitraje técnico del Estado.
2.Riesgo sistémico: Existe una preocupación creciente por el deterioro general del sistema de ciencia y tecnología, que alcanza también a organismos estratégicos como el INTA, la CNEA, el CONICET y el Servicio Meteorológico Nacional.
Manifestaciones: Este martes, trabajadores y delegados realizaron una protesta en las puertas del organismo para denunciar que el recorte de casi el 40% de la plantilla dejaría al INTI al borde de la inactividad total durante el resto del año.
