El líder petrolero inauguró una central operativa de "Fuerza Neuquina y Federal" ante una multitud. Con un discurso de fuerte corte territorial, reivindicó la autonomía de la gestión local y envió un mensaje a la política nacional.
En una demostración de músculo político y capacidad de movilización, Marcelo Rucci encabezó este viernes la apertura de una nueva base operativa en el barrio René Favaloro. Ante más de 800 personas, el secretario general del sindicato petrolero y referente del espacio "Fuerza Neuquina y Federal" combinó el balance de gestión con definiciones estratégicas de cara al futuro.
Defensa de la identidad rinconense
El eje central del discurso de Rucci fue la soberanía local. El dirigente fue tajante al rechazar la injerencia de actores ajenos a la realidad de la localidad, marcando una línea divisoria entre los intereses del territorio y las decisiones externas.
“Rincón tiene que ser manejado por los rinconenses. Los que tienen que estar en la Legislatura y en los concejos son los que saben lo que es trabajar todos los días”, disparó, al cuestionar a quienes intentan incidir en el destino de la ciudad sin conocer sus particularidades.
Balance y presencia territorial
La nueva sede —que fue bautizada con el nombre del propio dirigente— funcionará como un punto de encuentro para la militancia y las familias. Durante el acto, Rucci repasó los logros obtenidos bajo su conducción y la de su equipo. Destacó la ejecución de más de 130 obras públicas tras haber recibido una comuna en situación crítica. Resaltó la creación de espacios recreativos para la juventud, el desembarco de la educación terciaria y las mejoras en el sistema sanitario local. Hizo un llamado directo a la juventud para que asuma roles protagónicos: “No son el futuro, son el presente y deben involucrarse ahora”.
Crítica a la coyuntura nacional
Rucci no eludió la realidad económica del país, utilizando una metáfora cruda para describir la crisis actual y la pérdida del poder adquisitivo. “En el país de la vaca hoy estamos comiendo burro”, sentenció, vinculando la situación nacional con las luchas históricas de Rincón de los Sauces.
Sobre el cierre, apeló a la memoria colectiva de la comunidad, recordando la resistencia del año 1999 como símbolo de la identidad de un pueblo que, según sus palabras, está dispuesto a volver a pelear para defender lo propio.
