En una jornada de alta tensión parlamentaria, el oficialismo consiguió desactivar la ofensiva opositora que pretendía llevar al recinto la trama de la presunta estafa con criptomonedas denominada Caso Libra. Pese al intento de varios bloques por interpelar a figuras centrales del entorno presidencial, la falta de consenso especial le dio un respiro a la Casa Rosada.
Blindaje para la mesa chica de Milei
Durante la apertura de la sesión especial en la Cámara Baja, la oposición no logró reunir los votos necesarios para forzar el tratamiento de tres proyectos clave. El objetivo principal de estas iniciativas era obligar a Karina Milei (Secretaria General de la Presidencia) y a Manuel Adorni (Jefe de Gabinete) a comparecer ante el Congreso para explicar su supuesta vinculación con la maniobra financiera.
La estrategia, impulsada inicialmente por el legislador Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), buscaba romper el reglamento para tratar sobre tablas expedientes que aún no cuentan con dictamen de comisión. Sin embargo, el resultado de la votación dejó los proyectos en el tintero:
Votos a favor: 125
Votos en contra: 116
Resultado: Rechazado (al no tener dictamen, se requería una mayoría especial de tres cuartas partes de los presentes).
El foco sobre el Presidente
Además de las citaciones a los funcionarios, el tercer proyecto rechazado apuntaba directamente contra Javier Milei. La oposición busca clarificar la naturaleza de las comunicaciones entre el mandatario y el intermediario cripto Mauricio Novelli, así como investigar si existieron transferencias monetarias de parte del empresario hacia la figura del Ejecutivo.
"El Poder Judicial suele mostrarse reticente a investigar a quienes ostentan el mando", sentenció Ferraro tras la votación, apuntando contra el fiscal Taiano por lo que considera un "encubrimiento evidente".
Lo que viene: ¿Estrategia de desgaste?
Aunque el oficialismo logró frenar el golpe inmediato, la oposición no da el brazo a torcer. Según Ferraro, el número de 125 votos positivos es una base sólida que, con el regreso de algunos ausentes, les permitiría en el corto plazo forzar la apertura de comisiones para reactivar los pedidos de informe e interpelación.
El argumento central de la acusación sostiene que, tras más de un año de investigación, la causa en Comodoro Py no registra avances significativos ni citaciones a personajes clave como Novelli, Morales o Terrones Godoy, lo que para los denunciantes representa una malversación de la investidura presidencial.
